Corrupción e inseguridad promueven el comercio de antigüedades en Irak

  • Corrupción e inseguridad promueven el comercio de antigüedades en Irak

    Foto: Internet

AFP
24-08-2021

Bagdad. ¿Le gustaría comprar una tablilla sumeria de más de 5 mil años de antigüedad, registrada como propiedad de un hombre de Sussex, Inglaterra, y traspasada como herencia familiar?

En el sitio de subastas liveauctioneers.com, las ofertas por la “tablilla sumeria de arcilla” comienzan en 750 dólares.

La pieza pesa 70 gramos y tiene los trazos de la escritura cuneiforme, la más antigua del mundo, y aparece como “propiedad de un caballero de West Sussex, Reino Unido”.

 

 

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La acompañan cartas de expertos que certifican su origen.

Pero el historial de propiedad de objetos como éste puede ser más difícil de probar, porque podrían ser traspasados por contrabandistas e intermediarios.

El auge de objetos saqueados de la antigüedad es un problema real en Irak, donde predomina la corrupción y los sitios arqueológicos son mal resguardados.

Para algunos objetos, puede resultar difícil de probar que no fueron robados de tierras donde estuvo el imperio sumerio en el cuarto milenio aC.

Chris Wren, de la firma británica TimeLine Auctions, empresa pariente de liveauctioneers.com, dice estar consciente del “potencial de materiales saqueados, contrabandeados o robados” en el mercado.

“Dedicamos mucho esfuerzo y dinero a buscar y suprimir esas posibilidades”, aseguró.

Comercio lucrativo

Sumerios, asirios y babilonios ocuparon el territorio que actualmente es Irak, y eso lo hace propicio para los contrabandistas.

Está lleno de sitios arqueológicos donde los traficantes hacen “exhumaciones al azar”, señaló Laith Majid Husein, director de la Junta Estatal Iraquí de Antigüedades y Patrimonio.

“No tenemos estadísticas sobre el número de antigüedades que terminan como contrabando”, indicó Majid.

La corrupción y la presencia de grupos armados han fomentado este lucrativo negocio.

En un sitio en el sur de Irak, donde una vez florecieron las civilizaciones sumerias y babilonias, un guardia de seguridad comenta los desafíos que enfrenta.

“Un día vi llegar un camión con tres hombres armados”, recordó el guardia, quien pidió no ser identificado para protegerse a sí mismo y la ubicación del sitio.

“Comenzaron a excavar, y cuando intervine comenzaron a disparar al aire y a gritarme: ‘¿usted cree que es dueño de este sitio?’”, contó.

Irak, un país donde 27 por ciento de la población de 40 millones vive por debajo de la línea de pobreza, no tiene recursos para proteger sus sitios antiguos, y el gobierno dice tener otras prioridades.

Los sitios históricos se concentran en el sur, alrededor de Kut, Samawa y Nasiriyah.

Desde allí, los contrabandistas transportan su botín a los pantanos del sur y a Amara, una ciudad no muy lejos de Irán que se ha convertido en “base para el tráfico de antigüedades”, según un arqueólogo que pidió guardar el anonimato.

Las antigüedades robadas son llevadas a Irán “para cruzar el mar en barcos pesqueros a los países del Golfo”, agregó.

Ocasionalmente pueden ser trasladados por tierra por el desierto occidental iraquí, fronterizo con Jordania, Siria y Turquía.

Una fuente del gobierno iraquí informó que el dinero generado por el tráfico alimenta las redes criminales, en un país donde se han fortalecido los grupos armados, algunos de ellos cercanos a Irán. La corrupción también interviene en un Estado cuyos funcionarios públicos son mal pagados.

La organización Transparencia Internacional tiene a Irak en el lugar 160 de 180 evaluados por corrupción.

Fuente de ingresos

Cuando el grupo Estado Islámico (EI) ocupó grandes partes del territorio iraquí entre 2014 y 2017, los yihadistas usaron niveladoras, piquetas y explosivos para saquear sitios preislámicos y sus tesoros.

Uno de ellos fue Nimrud, joya del imperio asirio fundado en el siglo XIII aC situado fuera de la ciudad norteña de Mosul.

Los yihadistas también contrabandearon, apuntó un experto europeo que habló en condición de anonimato. “Eso les generó dinero, pero afectó más a Siria”.

El grupo desarrolló ingresos con el comercio ilegal de antigüedades, según un informe de 2020 de la Iniciativa Global Contra el Crimen Organizado Trasnacional, con sede en Ginebra.

Señaló que en 2015, “del ingreso anual de EI, calculado en entre 2 mil 350 millones y 2 mil 680 millones de dólares, el tráfico de antigüedades y el cobro de impuestos respondieron por 20 millones de dólares”.

Semanas atrás, Estados Unidos devolvió a Irak unos 17 mil tesoros arqueológicos que datan de hace 4 mil años y que fueron saqueados en las décadas pasadas.

La fuente gubernamental iraquí conmemoró el hecho, pero dijo que el problema “está en los países vecinos que son cómplices del contrabando. El Estado iraquí es débil, los bienes arqueológicos no son prioridad”, lamentó.

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