Estar a “dieta” no tiene por qué ser caro

  • Estar a “dieta” no tiene por qué ser caro

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Pensar estar a dieta para algunas personas puede ser sinónimo de tener que consumir alimentos de mayor costo a lo que habitualmente se consume, esto por la idea que lamentablemente algunas veces la industria alimentaria y su mercadotecnia, entre otros, se han encargado de enseñarnos que entre más saludable un alimento, éste será más caro.

Es importante aclarar que dieta, según la NOM-043, es el conjunto de alimentos y platillos que se consumen cada día, independientemente de que sí son o no saludables. Las recomendaciones generales de una dieta adecuada nos dice que esta debe ser: 

  • Completa: que contenga todos los nutrimentos como proteína, hidratos de carbono, lípidos, para esto se recomienda incluir en cada comida alimentos de los 3 grupos (Frutas y verduras; cereales; alimentos de origen animal y leguminosas).   
  • Equilibrada: que los nutrimentos guarden las proporciones apropiadas entre sí. El mexicano casi siempre suele exceder el consumo de hidratos de carbono en forma de cereales y proteína en forma de alimentos de origen animal y bajo consumo de frutas y verduras.
  • Inocua: Libre de microorganismos patógenos, es importante la higiene al preparar, servir y comer los alimentos.
  • Suficiente: que cubra las necesidades de todos los nutrimentos para una buena nutrición.
  • Variada: que de una comida a otra, incluya alimentos diferentes de cada grupo.
  • Adecuada: que esté acorde con los gustos y la cultura de quien la consume y ajustada a sus recursos económicos, sin que ello signifique que se deban sacrificar sus otras características.

Todo esto debe cumplirse con los alimentos divididos en tres grupos: Verduras y frutas; cereales y leguminosas y alimentos de origen animal. Siempre será más accesible consumir verduras y frutas regionales y de la estación, en lo posible crudas y con cáscara, ya que incorporarlas a la alimentación diaria ayuda a reducir la densidad energética de la dieta, y además son fuente vitaminas y nutrimentos inorgánicos. Los cereales es preferible consumirlos de grano entero y sus derivados integrales sin azúcar adicionada y tubérculos como la papa o el camote por su aporte de fibra dietética y energía. Del grupo de las leguminosas los frijoles, lentejas, habas, garbanzos y arvejas, por su contenido de fibra y proteínas. Del grupo de alimentos de origen animal consumir pescado, pollo sin piel y carne magra, asadas, horneadas, cocidas, así como leche semidescremada o descremada por su menor contenido de grasa saturada; este último grupo de alimentos deberá consumirse con moderación por su alto contenido de colesterol y grasa saturada.

Pensar que estar “a dieta” es caro no debería ser así, como ya se expuso, la importancia de una dieta saludable radica en seguir las características básicas de la dieta y saber combinar los alimentos. Seguir estás recomendaciones puede resultar benéfico para la economía ya que una vez que se logra integrar esas recomendaciones al día a día se darán cuenta que es mayor el ahorro comparado con el sin fin de alimentos poco nutritivos que se consumen a diario, además que se evitan las deficiencias y los excesos de algunos nutrimentos que predisponen al desarrollo de desnutrición, caries, anemia, obesidad, diabetes mellitus, cáncer, osteoporosis e hipertensión arterial, entre otros padecimientos, que claramente con el paso del tiempo traen consecuencias que implican un importante gasto económico. 

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