Comer en el Metro: ¿Una tortura o placer?

  • Comer en el Metro: ¿Una tortura o placer?

    Foto: Internet

En la ciudad uno de los principales medios de transporte es el Metro, a todas horas del día miles de personas circulan entre sus estaciones; el hecho de trasportarnos de un lugar a otro en el trascurso del día implica, en algunos casos, la necesidad de consumir algún alimento, ya sea dentro o fuera de éste, mientras se logra llegar a casa o algún lugar fijo para comer.

Según datos de ENSANUT 2016: 7 de cada 10 adultos presenta exceso de peso relacionado a hábitos alimenticios poco saludables y a la falta de ejercicio; ya que la obesidad tiene relación con enfermedades como hipertensión, diabetes mellitus, dislipidemias, ésta ha contribuido a ocasionar el 32% de las muertes de mujeres y el 20% de hombres en el país.

Algunas de las recomendaciones para mejorar la situación incluyen modificar la alimentación de tal manera que se incremente el consumo de frutas y verduras y se disminuya el consumo de alimentos que contengan grasas, hidratos de carbono y sal.

 

También te puede interesar: Talla baja en infantes, detonantes de depresión y enfermedades

 

Sin embargo, cuando se trata de salir de casa de día y regresar de noche resulta complicado en algunos casos poder transportar nuestros alimentos para el resto del día y se termina consumiendo, ya sea por hambre o antojo, alguno de estos alimentos que se nos ofertan en este medio de transporte: El Metro.

Es por esto que a continuación te presentamos un análisis nutrimental de algunos de los alimentos que se pueden encontrar dentro o fuera del metro, con la finalidad de darte opciones y cuáles pueden  ser  más y menos perjudiciales para nuestra salud.

Cacahuates estilo japonés. Resultan ser una buena opción, ya que presentan grasas saludables como lo son los ácidos grasos monoinsaturados y buen aporte de proteína de buena calidad según los aminoácidos que posee, sin embargo, es muy común encontrarlos sólo en paquetes grandes que rebasan por mucho una ingesta adecuada. Lo ideal sería mejor consumir el cacahuate recién pelado.

Palanquetas con cacahuate o trigo inflado. Pueden ser una buena opción de algo dulce para degustar, la palanqueta de cacahuate resultaría ser más saludable que la de trigo inflado, por poseer los beneficios del cacahuate, sin embargo, hay que tener cuidado, ya que la elaboración de este dulce tradicional implica el uso de una importante cantidad de azúcar, que también puede contribuir  a exceder lo recomendado.

Alegrías de amaranto. Sin duda alguna son las alegrías de amaranto una de las mejores opciones para consumir cuando te hostiga ese antojo o hambre mientras transitas por el metro, los beneficios del amaranto como lo son su proteína, fibra y ácidos grasos.

Pan dulce: donas, churros cubiertos de azúcar, pan dulce.  Es importante resaltar que a pesar de que puedan estos alimentos contribuir a calmar tu hambre mientras tienes tiempo de consumir algo más nutritivo, no son de las mejores opciones que podrías elegir, ya que contienen entre sus ingredientes una alta cantidad de azúcar, tanto en la masa como en su cubierta.

Helados/ paletas cubiertas de chocolate/ Sándwich de helado: Aunque indudablemente son estos alimentos los que más se pueden antojar en una tarde acelerada mientras vas caminando por los pasillos del transborde, toma tus precauciones, porque estarías consumiendo una gran cantidad de azúcar refinada la cual está relacionada directamente con la diabetes.

Palomitas de maíz: Resultan ser una buena opción, ya que nos proporcionan una buena cantidad de fibra, sin embargo, es muy común que en algunos establecimientos abusen del uso de aceite y sales para su elaboración.

Estos son pocos ejemplos de la gran variedad de alimentos que podemos encontrar mientras hacemos uso de las instalaciones del metro; un alimento puede ser saludable siempre y cuando no exceda en solo una porción la ingesta diaria recomendada de grasas, sal y azúcar.

En este sentido la OMS recomienda consumir no más del 30 % de la ingesta calórica total, lo que equivale a aproximadamente  66  g en una dieta promedio de 2000 kcal  de grasas al día, principalmente no saturadas (presentes, por ejemplo, cacahuates, almendras, nueces; aguacate, aceites como el de de girasol, canola y oliva) y evitar el consumo de grasas saturadas (presentes, por ejemplo, en las carnitas, chorizo, mantequilla, manteca de cerdo, etcétera) y grasas industriales de tipo trans (presentes en los alimentos fritos, galletas, chocolates “comerciales”, principalmente).

En relación al consumo de “azúcar” recomienda  no ingerir más del  5%, lo que equivale a aproximadamente 25 g en una dieta promedio de 2000 kcal y de sodio no más de 2 gramos de sodio (equivalentes a 5 gramos de sal) al día.

Es el consumo excesivo de estos compuestos los que están directamente relacionados con enfermedades como la obesidad,  hipertensión, enfermedades cardiovasculares, dislipidemias, diabetes mellitus, entre otras.  

En este sentido, lo ideal sería poder transportar con nosotros siempre una pequeña colación que nos ayude a disminuir la intensidad de nuestra hambre mientras llegamos a nuestro destino. Algunos ejemplos de estas podrían ser: 1 fruta (manzana, platano, pera, durazno, uvas, guayabas, entre otras), algunas frutos secos como almendras, nueces, cacahuates; algunos cereales como unas algunas piezas de galletas habaneras  integrales, entre otros

Notas Relacionadas

Fotogalería Relacionada: 
¡Cuidado! Si te da hambre en el Metro

En la CDMX uno de los principales medios de transporte es el Metro.|Foto: Internet.