2 de octubre: ¡Nunca más! y ¡Adiós al 68!

2 de octubre: ¡Nunca más! y ¡Adiós al 68!

Foto: Internet

Al cumplirse 50 años del 2 de octubre de 1968, la consigna parece haber cambiado. Ya no se corea “dosdeoctubrenoseolvida” como se repitió durante décadas. Ahora el lema generalizado es “Nunca Más”.

Por eso retomo esa frase y el título del libro de mi estimado amigo (compañero de muchas luchas) Joel Ortega Juárez, “Adiós al 68”, para iniciar en esta columna una serie de reflexiones sobre algunos de los logros de los movimientos sociales de ese icónico año.

No se trata de olvidar la masacre de Tlatelolco, ni a sus víctimas, que merecen todo el respeto y el recuerdo de la sociedad. En este sentido, sí hay heridas abiertas, pero supuran más que sangran.

Tampoco es justo restarle importancia a las demandas de lo que se llamó el movimiento estudiantil de 1968. Por el contrario, considero que hoy, más que nunca, hay que retomarlas, pero en un contexto nacional e internacional de lo que ocurría en esos momentos y lo que sucede en la actualidad.

Creo, al igual que Joel Ortega, que hay que cerrar la página del 2 de octubre, para dar paso a una nueva visión de lo acontecido ese día, en un entorno en el cual las heridas duelen, pero el futuro reclama reconocer al pasado en toda su magnitud y su valor histórico.

 Por eso me atrevo a no olvidar el 68 (no nada más el día de Tlatelolco), como un conjunto de movimientos sociales que se registraron en México y en el mundo y que fueron el pilar de la mayor parte de los cambios que se realizaron en las cinco décadas posteriores.

En 1968 los jóvenes de todo el mundo tomaron las calles y gritaron a toda voz que urgían cambios sociales, familiares, políticos, económicos y hasta raciales. Gracias a los movimientos y revoluciones de ese año se lograron nuevos esquemas políticos, económicos y sociales. En buena medida todos los avances humanistas que se viven en este siglo XXI tuvieron sus raíces en las luchas de esos años.

1968 no fue un año, fueron varios.

1968 no fue un movimiento, fueron muchos entrelazados.

1968 no fue una revolución, fueron muchas que se dieron la mano.

1968 fue el año que cambió al mundo.

El amor libre y la boda de César Yáñez

Retomo para iniciar un análisis de los logros del 68, un tema que en estos momentos es objeto de polémica a nivel nacional: la boda de César Yáñez, uno de los personajes más cercanos a quien será el próximo presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

¿Por qué ejemplifico este caso para hablar del 68? Nada menos porque se trata de eso: una boda. Una ceremonia civil (o religiosa) de la que cada quien puede opinar lo que quiera. Muchos critican a Yáñez. Otros lo justifican y hasta algunos ven su enlace matrimonial (como dirían los antiguos cronistas del jet set) como una especie de idilio aspiracional digno de las revistas de sociales o de la “prensa rosa”, como también se le llama. 

¿Qué tiene que ver una boda con el 68? La respuesta es muy sencilla: en ese año, uno de los lemas globales que se escuchaban en las calles de todo el mundo era: “Amor Libre”, así con mayúsculas, pues la frase lo mismo estaba en las manifestaciones de California que en mítines de México o de muchas ciudades de Europa y hasta de ciudades orientales.

Para los jóvenes de hoy en día, la frase quizá no tenga significado, pero hace 50 años, el sexo estaba prohibido antes del matrimonio. “Para tener sexo hay que casarse”, decían padres de familia, sacerdotes, médicos, maestros y la sociedad en su conjunto excluía a quienes –como se decía coloquialmente- “se comían la torta antes del recreo”.

Hoy, el sexo ya es visto como una necesidad de los jóvenes y los adultos y su práctica no se censura, salvo en algunos grupúsculos o segmentos minoritarios de la sociedad que se han quedado anclados en el siglo antepasado.

El hecho de que exista el amor libre, es sin duda uno de los grandes logros de los movimientos sociales de 1968. Al respecto, presento a continuación algunas estadísticas de nuestro país que demuestran cómo las bodas se encuentran cada vez más en desuso y son utilizadas sobre todo para lucimiento social o económico.

Dos de cada tres niños, fuera de matrimonio

-El INEGI presentó hace unos días sus estadísticas sobre los nacimientos en 2017, en las cuales se indica que el año pasado nacieron dos millones 234 mil 039 niños en todo el territorio nacional. De ellos, solo 650 mil 027 (29.1 por ciento) provinieron de madres casadas. La mayor parte (un millón 124 mil 033) de las madres vivían en unión libre. Esto significa que dos de cada tres niños nacen fuera de una boda.

-Sólo hay siete entidades en el país (Aguascalientes, Coahuila, Colima, Guanajuato, Nuevo León, Yucatán y Zacatecas) en las que los partos dentro del matrimonio superan a los que nacen de una unión libre.  Si se cruzan datos, se puede observar que varios de estos estados son las que registran mayor catolicismo.

-El número de matrimonios por año ha disminuido paulatinamente. En 1999 (antes de comenzar el nuevo siglo) se registró la cifra más alta de la historia con 743 mil 856. El año pasado las bodas se redujeron a sólo 528 mil 078, de los cuales 526 mil fueron entre hombre y mujer y el resto de personas del mismo sexo. Hay que señalar que desde 2016 es mayor el número de mujeres que se casan entre sí que el de hombres con hombres. 

-En sus estadísticas el INEGI toma en cuenta nada más las bodas civiles y no las religiosas. También contabiliza únicamente los nacimientos registrados ante el Registro Civil. En este último caso hay algunos datos regionales que vale la pena mencionar: Chihuahua es el estado que presenta mayor número de madres solteras; Tlaxcala el que registra a más madres separadas; Nuevo León el que tiene más divorciadas y San Luis Potosí es el que tiene el mayor número de viudas que dieron a luz.

-En lo que se refiere a nacimientos, también se ha reducido el número. En 1999 (para tomar el mismo año que en la referencia a matrimonios) hubo dos millones 798 mil 339 registros, contra dos millones 234 mil 039 niños, del año pasado, lo que significa más de 600 mil partos registrados menos.

Más sexo, menos bodas

En términos generales, todas estas cifras indican que en México hay cada vez menos bodas (ya sean civiles o religiosas) y nacen menos niños, pero paralelamente hay mayor actividad sexual, incluso en adolescentes, según lo manifiestan diversos estudios. 

Desde luego que una de las razones por las cuales los jóvenes deciden tener sexo, pero no casarse (salvo en los segmentos económicamente más altos de la sociedad y en algunos estratos dominados por los convencionalismos) es que la boda significa un gasto inútil y se trata una actividad más relacionada con el status que con los sentimientos.

Hoy, cualquier niño o niña pueden tener conversaciones sobre sexo con sus padres y las escuelas tratan abiertamente ese tema, sin el morbo ni los tapujos de hace cinco décadas, lo cual está muy acorde con aquellos principios por lo que muchos marchamos en 1968.

El hecho de que haya más sexo y menos matrimonios, indica en términos generales que el amor libre es una práctica común en nuestro país.

Reitero: el amor libre y la apertura sexual, son algunos de los grandes logros de los movimientos sociales de 1968. Dice el filósofo del metro: la revolución del 68 también pasó por la cama.

Tianguis

Como lo señalaba en mi pasada columna, los campesinos están descontentos con el Tratado Trump-Trudeau-Peña (TTTP). Raúl Pérez Bedolla, secretario general de la Alianza Campesina del Noroeste (Alcano), dijo que la firma del renovado Acuerdo Trilateral entre México, Estados Unidos y Canadá deja en la incertidumbre a pequeños agricultores mexicanos pues se desconoce si en ese tratado comercial se les incluyó. Además dijo que en el país no se cuenta con subsidios ni programas de apoyo para que compitan los productores de maíz, trigo, fríjol o arroz, mientras que Estados Unidos y Canadá usan subsidios encubiertos para productores del campo. Lo que si queda claro, añadió, es nuestro país seguirá siendo el “bote de basura en el traspatio” de Estados Unidos, principalmente, al enviar para su comercialización carne de res congelada desde hace muchos años, de cerdo y pollo que representan los “desperdicios” que la población estadounidense no consume y aquí encontró un mercado a través de las tiendas de autoservicio estadounidenses... Sobre este tema, al celebrarse el “Día Nacional del Maíz”, el profesor-investigador de la Universidad Autónoma Chapingo, Gerardo Noriega Altamirano, advirtió que el 75 por ciento de los suelos mexicanos, unas 150 millones de hectáreas, tiene problemas de degradación y ello propicia la producción de alimentos agrícolas (maíz, frijol, trigo, arroz) con baja calidad en nutrientes para la población consumidora. Explicó que el patrimonio genético mexicano en maíz suma 59 razas: palomero toluqueño, palomero de Jalisco, palomero de chihuahua; cónico; arrocillo; cacachuazintle; mixteco; elotes cónicos; chalqueño; negrito; comiteco; bolita; olotillo; tabloncillo; olotón; tepecintle; ancho; papitilla; jala; zapalote y otros, lo que habla de la riqueza alimenticia y culinaria de este grano en México. Sin embargo, según los maíceros, no fueron consultados para el acuerdo… Pasando a otros temas, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que dirige José Ángel Gurría, certificó que México cumple con las recomendaciones de su Consejo sobre buenas prácticas estadísticas en el Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica (SNIEG), coordinado por el INEGI y responsable de producir y difundir la información de interés nacional.  De hecho, a propuesta expresa de Julio A. Santaella, presidente del INEGI, México se convirtió así en el primer país miembro de la OCDE en solicitar una revisión externa de pares sobre estas buenas prácticas. Otra de las conclusiones de la organización, tiene que ver con la total autonomía técnica que goza el INEGI y la tecnología con la que dispone para realizar su labor técnica apegado a estándares internacionales… La empresa Marhnos, dirigida por Íñigo y Nicolás Mariscal, recibió un reconocimiento especial por “Reciclaje de Edificios”, otorgado por la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi). Concretamente el premio fue por el proyecto María Ribera, concepto habitacional de departamentos donde se restauró el edificio icónico de la antigua fábrica de chocolates La Cubana, fundada en 1872, que se recuperó e integró con un diseño completamente moderno.  Este proyecto significó una inversión inmobiliaria de más de 26 millones de pesos. Es la segunda ocasión que el desarrollo María Ribera es reconocido con un premio, ya que en el 2017, ganó el premio Naldi Schreck, en la categoría de “Arquitectura Residencial Plurifamiliar”… Qué bueno que, dentro del boom del mezcal, se comience a utilizar la investigación de Mari Carmen Serra Puche, en la cual se concluye que el proceso de destilación no fue traído por los españoles, sino que se usaba en lo que hoy es territorio mexicano entre los años 557 y 487 Antes de Cristo. Concretamente la especialista de la UNAM señala que el mezcal ya era consumido por los antiguos mexicanos y destilado antes de la llegada de los españoles. Aunque la investigación se basa en otras zonas geográficas (Tlaxcala) es sano que Mezcal Oro de Oaxaca retome los resultados encontrados por la antropóloga Serra Puche.

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