Letras de infamia

Letras de infamia

Foto: Internet

08-01-2018

 

Han empezado a aparecer unas letras metálicas altas y pesadas (2 metros de alto, 3 de ancho) pintadas con los colores del Partido Acción Nacional en calles, parques y jardines de la alcaldía de Benito Juárez. Hay comentarios en el sentido de que se han colocado, hasta la fecha, más de veinte parejas de las letras “BJ” en lugares estratégicos de la demarcación con el propósito de  crear una “identificación cultural e inconsciente” entre la ciudadanía, la alcaldía y el PAN: para que los ciudadanos piensen que partido y gobierno son la misma cosa. Es una estrategia electoral burda: para ganar en julio, el PAN convoca a un “patriotismo partidista” que suponen existe entre una parte importante de la ciudadana habitante de la alcaldía, permitiéndoles ganar elecciones previas.    

Pero la colocación de las letras BJ por toda la demarcación está provocando una previsible reacción en contra de muchos habitantes de Benito Juárez, pues inconforma el uso abusivo del erario público para hacer propaganda política de un partido.

¿Cuál es la justificación técnica y estética que sustenta la colocación en la vía pública de tantos monumentos a la alcaldía, con los colores de un partido? ¿Acaso existe un documento oficial que explica estos puntos?

Hay dudas adicionales. La ubicación de monumentos que requieren, para su instalación, a una grúa para las maniobras de colocación, además de equipo de personal para romper banquetas, la fijación de cimientos y la reparación del entorno, son operaciones de cierta magnitud. Ahora, al transformar todo esto en un procedimiento seguido en más de veinte sitios distintos alrededor del perímetro de la alcaldía nos pone ante una erogación de recursos públicos en un monto muy alto.    

¿Se aprobó una partida presupuestal específica para estos menesteres? Tendría que ser una partida en concordancia con el permiso otorgado por el gobierno central al gobierno local para la colocación de estos monumentos que transforman significativamente el entorno urbano. La única instancia gubernamental con facultades para autorizar sería SEDUVI, a través de la Autoridad del Espacio Público y la Dirección de Patrimonio Cultural Urbano, satisfaciendo los requisitos en un trámite técnico establecido por la ley. Además, la Ley de Desarrollo Urbano estipula, en sus artículos 61, 62, 68, 69 y 70, todos los requisitos para evaluar y aprobar la colocación de monumentos en la vía pública. La delegación está obligada a respetar estos procedimientos, careciendo de facultades para autorizar la colocación de estos monumentos. Y la Ley Orgánica de la PAOT señala, en su artículo 3, fracción VIII Bis la facultad para investigar “…cualquier hecho, acto u omisión que produzca o puede producir…una contravención o falta de aplicación de las disposiciones jurídicas en materia ambiental o del ordenamiento territorial…”. Por último, el Reglamento de Construcciones, en su Artículo Tercero, inciso II, y el Artículo Décimo, incisos II y III, establece la obligación de contar con un permiso especial para romper banquetas para colocar monumentos, y establece el procedimiento para obtener el permiso correspondiente.

Las letras ordenadas por la gobierno de Benito Juárez deben haberse colocado con autorizaciones. Imposible pensar que el gobierno haría algo ilegal. La ciudadanía exige conocer todos los documentos relacionados con la obra, además de su costo y la partida presupuestal origen del recurso. De no ser así, serán vistas como la letra escarlata en la novela de Nathaniel Hawthorne: letras de infamia.

@rpascoep

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Ricardo Pascoe