Sospechas sobre corrupción en Benito Juárez

Sospechas sobre corrupción en Benito Juárez

Foto: Internet

13-11-2017

El periódico local de la delegación Benito Juárez, Libre en El Sur, publicó un artículo importante sobre actos de presunta corrupción de un ex jefe Delegacional de esa demarcación, Jorge Romero. Consigna ese medio que Romero, actualmente coordinador del PAN en la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México, “sabía desde 2014 que en la delegación Benito Juárez, una de las más afectadas por el sismo del pasado 19 de septiembre, había cuando menos 209 construcciones ‘empadronadas’ en un listado inicial, que violaban el uso de suelo al exceder el número de pisos permitidos”. Según Libre En El Sur, Romero “anunció en conferencia de prensa un programa para detener esas obras ilegales…y ofreció clausurarlas a razón ’de tres al día’ para iniciar un procedimiento de revocación que culminaría en su demolición”. En la misma conferencia, Romero agregó: “En total había en la BJ más de 700 edificaciones que violaban las normas y que se irían incluyendo en sucesivos padrones después de una auditoría y una revisión ocular”.  Sin embargo, prosigue Libre En El Sur, “tras simular la suspensión de apenas 122 de esas 209 iniciales, todas reanudaron actividades y ni una sola fue clausurada ni menos demolida durante su gestión”.

Recientemente en el noticiero nocturno de TV Imagen, Ciro Gómez Leyva abundó sobre otra situación atribuible a la misma gestión de Romero en Benito Juárez. Según Gómez Leyva y el equipo de TV Imagen, el jefe Delegacional habría autorizado la construcción de 14 inmuebles con más pisos de los permitidos por el Uso de Suelo H3, solo en una de las 56 colonias de la demarcación, la de Zacahuitzco, donde el derrumbe de un edificio en Bretaña 90 causó la muerte de dos personas en el reciente sismo del 19 de septiembre. Para justificar el desapego de su administración delegacional a lo que él mismo calificó como el “principal problema” que enfrentaba la ciudadanía, Romero explicó, en una entrevista con el periódico Reforma, que no había cumplido su promesa de cerrar tres obras diariamente porque era “material- y humanamente imposible”.  Tampoco explicó que, al mismo tiempo, estaba autorizando nuevas construcciones con los mismos vicios que los señalados por él mismo como “fuera de la norma”.

Las preguntas abundan sobre la conducta de este ex jefe y su partido, PAN, ante este cúmulo de irregularidades que ha convertido a la Benito Juárez en una zona de desorden urbano, inseguridad ciudadana y repudio a la autoridad. Incluso, gesta dudas sobre la camada de jefes delegacionales panistas desde el inicio del Bando 2 en 2001, pues han encabezado el gobierno local 6 panistas al hilo. Presumiblemente han sido los beneficiarios directos e indirectos del boom inmobiliario que ha deteriorado la calidad de vida de la delegación.

¿Se protegen los delegados panistas entre ellos, encubriendo sus trapacerías, al estilo de la mafia? Porque la información que sale en la prensa es algo que todos ellos conocían y ocultaban, desde 2001, cuando empezó el boom inmobiliario. El actual delegado incluso reaccionó ante los efectos del sismo, buscando justificar a Romero por sus decisiones autorizando ilegalmente a edificios afectados por el sismo. ¿Hasta qué punto la camaradería de partido y grupo es válida, especialmente cuando poner en peligro la vida y bienes de los ciudadanos?  

Ante las sospechas, ¿tiene el PAN una explicación que ofrecer ante evidentes atropellos?  

@rpascoep

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Ricardo Pascoe