¿Una ciudad para todos?

¿Una ciudad para todos?

Foto: Internet

10-11-2017

El PRD ganó la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México en 1997 con la promesa de que haría “una ciudad para todos”. López Obrador, segundo jefe de Gobierno perredista, ganó su elección ofreciendo un gobierno dedicado “primero los pobres”. ¿Qué tan reales han sido los logros de este modelo de gobierno, denominado de izquierda, aunque Cárdenas y López Obrador nunca han  aceptado ser de izquierda?

La oferta perredista (y morenista, pues todos ellos han participado en la misma administración capitalina) se puede evaluar en tres dimensiones: como una gestión política, por los programas sociales y por su oferta económica. Cada uno de estos ámbitos recoge un cúmulo de promesas que han hecho sucesivos gobiernos de izquierda en la Ciudad de México durante los últimos 21 años. Tiempo de sobra para hacer una evaluación objetiva de sus logros y yerros.

En materia de gestión política el resultado es mixto. Se crearon los Comités Ciudadanos por colonia, electos por voto popular, como instrumentos de participación ciudadana en la toma de decisiones y para definir el reparto del “presupuesto participativo”. Sin embargo, estos comités se han convertido, en demasiados casos, en instrumentos de control político y económico barriales-como los CDR´s de la revolución cubana-y no como un activo que promueve el encumbramiento de las decisiones ciudadanas en la orientación de políticas públicas. De ahí que la participación en la elección de sus integrantes no rebasa el 3% del padrón electoral.  

Hacer política en la Ciudad de México ha resultado ser el mecanismo por excelencia para el ascenso social, más que la educación o el trabajo tenaz. La gestión perredista-morenista de la ciudad ha creado una camada de nuevos ricos, ejemplificada en la figura de Alejandra Barrales. La corrupción se encuentra en buena salud en la administración pública capitalina, al igual que la alianza pública-privada para especular con los usos de suelo en toda la ciudad. La impunidad existe como una política pública reconocible.

En materia de política social ha tenido enorme popularidad la entrega de dinero a adultos mayores, madres solteras, niños y niñas en primaria, secundaria, preparatoria, la UACM, además de los programas de Médico y Abogado En Tu Casa. Se espera lealtad electoral a cambio de estos apoyos y programas. La tasa de pobreza en la ciudad se mantiene alta por una combinación de factores. Según CONAPO, la Ciudad de México es la entidad federativa que más población expulsa de su territorio, debido a la insuficiente oferta de vivienda de interés social y la falta de empleos.

Esta carencia de vivienda popular se debe al modelo de desarrollo económico impulsado por la izquierda, definido por ser elitista y excluyente. La vivienda construida ha sido, en un 95%,  de interés medio y alto. No es rentable construir vivienda de interés social en la ciudad. Además, López Obrador le entregó a CARSO el Centro Histórico y la zona de las Granadas en Polanco, lo que desató la especulación sin freno con el suelo urbano. La izquierda, que llegó para proteger a los pobres, los abandonó y gobierna para intereses elitistas, con el sueño de ganar la Presidencia con su apoyo.

La conclusión inevitable sobre el modelo de gobernanza de la izquierda después de 21 años en la Ciudad de México es que construye una ciudad para algunos, pero no para todos.

@rpascoep

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Ricardo Pascoe