​Silencio sonoro en la delegación Benito Juárez

​Silencio sonoro en la delegación Benito Juárez

Foto: Internet

16-10-2017

El sábado recién pasado los damnificados de la delegación Benito Juárez volvieron, por segunda vez, a reunirse en la explanada de las oficinas centrales delegacionales para exigir diálogo con las autoridades sobre los tristes y difíciles problemas que están enfrentando en el periodo post sismo. Los datos no dejan mentir. En Benito Juárez más de 400 edificios están requiriendo una revisión técnica de personal capacitado en materia de seguridad estructural. Hasta ahora se reportan 13 edificios colapsados ubicados principalmente en las colonias Del Valle, Narvarte, Portales, Miravalle, Santa Cruz Atoyac, Zacahuitzco y Niños Héroes de Chapultepec. 25 más están reportados en alto riesgo y otros 52 presentan daños graves, sin ninguna certeza acerca de su estado actual ni el peligro de seguridad que pudieran representar. Se tienen reportadas 46 personas fallecidas en la delegación y rescatadas con vida a 36. Todos los edificios dañados han sido forzosamente y temporalmente desalojados por sus habitantes, quienes han tenido que buscar refugio temporal según sus particulares posibilidades.

Desde hace dos semanas, habitantes de la delegación han convocado a reuniones abiertas en la explanada de las oficinas de la autoridad para encontrarse, hablar, conmiserar, compartir información y diseñar estrategias para enfrentar las adversidades que están significando los impactos sociales, económicos y  psicológicos de los sismos de septiembre 2017.  Un grupo propuso se firmara un documento que contiene 10 demandas, que pueden resumirse de la siguiente manera: Reparación de los daños. Sanción a funcionarios y desarrolladores omisos de sus responsabilidades legales. Revisión de los inmuebles dañados. Suspensión de nuevos proyectos inmobiliarios y comerciales. Verificación de nuevos proyectos inmobiliarios en curso. Información pública sobre nuevos proyectos. Reformas legales para asegurar información veraz sobre nuevos proyectos urbanos. Participación ciudadana en la planificación urbana. Prohibición de anuncios espectaculares. Impulso a áreas verdes y eco-tecnologías.

Como se puede apreciar, las demandas no se asemejan a un movimiento revolucionario buscando derrocar un gobierno. Son demandas concretas que giran en torno a las necesidades de una población afligida por su circunstancia. También es cierto que varias de las demandas se salen del ámbito de responsabilidad de la delegación, correspondiendo a la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México y al gobierno central. Pero incluso esas demandas pudieran ser planteadas conjuntamente entre vecinos y gobierno delegación a la autoridad que correspondiera.

¿Cuál ha sido la respuesta del gobierno delegacional ante estos dos encuentros ciudadanos? Ha sido un sonoro y contundente silencio. Debe suponerse que la lógica del jefe Delegacional es que ignorando a esa masa de gente enojada y triste el problema irá disolviéndose con el tiempo (“como gotas de lágrimas en la lluvia”, Blade Runner dixit).

Incluso, como para dejar en evidencia su ausencia deliberada, el Partido Acción Nacional en Benito Juárez instaló un puesto en el Parque de los Venados, delante de la estatua del héroe panista Francisco Villa, para explicar su “visión” del futuro de la ciudad. El mensaje parecía ser que el PAN hablara con quien quiera e ignorara a quien no le interesa. La comunidad recibió el mensaje.

La conducta de la autoridad delegacional es, junto con la de su partido, de una cobardía insólita. Ignorar a sus gobernados en un momento de crisis recuerda a la reina francesa Marie Antonieta: ante el hambre del pueblo, les ofreció pasteles. Terminó guillotinada.   

@rpascoep

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Ricardo Pascoe