Remembranzas del 11 de septiembre

Remembranzas del 11 de septiembre

Foto: Internet

11-09-2017

El 11 de septiembre de 1973 empezaron temprano en la madrugada los movimientos de las fuerzas armadas chilenas para derrocar al gobierno constitucional de Salvador Allende. Para las 8 am era evidente que venía en serio el golpe de Estado, y que no era “un ensayo”. Era el golpe que sabíamos iba a ocurrir en algún momento. Quienes participábamos en organizaciones políticas aliadas del gobierno de la Unidad Popular estábamos en alerta. Recibimos-no recuerdo cómo-la instrucción de acuartelarnos en una fábrica a espaldas de La Moneda, el palacio presidencial ubicado en el centro de Santiago. Desde mediodía estábamos en posición de combate, armados y angustiosamente preparados para defender el gobierno de Allende. Los aviones y helicópteros de la aviación chilena bombardeaban el palacio presidencial, a pocas cuadras de distancia de nosotros. Caían bombas sobre los edificios y los helicópteros disparaban sus ametralladoras .50 contra los combatientes, mientras recibimos el aviso de evacuar la zona y retirarnos a nuestras casas de seguridad, lo cual resultaba materialmente imposible dado que era las 5 de la tarde y había toque de queda que había decretado la Junta Militar a partir de las 6 pm. En ese momento se mezclaron dos emociones simultáneas: la creciente sensación de estar viviendo un fracaso histórico de la izquierda latinoamericana y la impactante percepción de soledad y vulnerabilidad: ¿cómo nos salvaríamos de la represión y muerte? Aparentemente la consigna era ¡salvase quien pueda, como puede!

Obviamente sobrevivimos para contarlo. El 11 de septiembre de 2001 estaba en La Habana, como embajador de México en la Isla, acudiendo a un evento en conmemoración del fatídico golpe de Estado en Chile con representantes del gobierno cubano y otros embajadores latinoamericanos, cuando nos enteramos por CNN del derribo de las Torres Gemelas en Nueva York. Eusebio Leal, nuestro anfitrión cubano, nos recomendó cancelar el evento, y nos retiramos a nuestras respectivas embajadas. Desde México recibí la instrucción de cancelar todas las festividades del 15 y 16 de septiembre que se había planeado para los siguientes días, instrucción que se siguió y que también hicieron otros países como Chile. Por la tarde me buscó Eusebio Leal con un mensaje para Vicente Fox. Dijo, palabras más, palabras menos: “Esta es una crisis parecida a la de octubre del ´61. Fidel dijo que los próximos días van a ser críticos y de crisis y nos debemos preparar para ello. Por eso calló a unos niños que hablaban durante un evento político y no ponían atención. En los próximos días puede haber un desenlace de este asunto y de manera grave de este asunto. Hoy se juega la vida Cuba…”. Por su parte, Eusebio había cancelado su fiesta de cumpleaños de esa misma noche para que el gobierno estadounidense no pensara que estaban celebrando la caída de las Torres Gemelas. El gobierno cubano le ofreció al estadounidense los aeropuertos de la isla para que aviones desviados de su destino final pudieran aterrizar y estar a salvo de las contingencias de la coyuntura. Creo que Estados Unidos no requirió ese apoyo cubano, pero tampoco acusó a Cuba a estar detrás de los atentados de ese día. 

Aprovechando la fecha y las remembranzas, desde aquí le envío una felicitación a Eusebio Leal por su cumpleaños, hoy 11 de septiembre de 2017. Tres 11 de septiembre en la lente un observador y, de alguna manera, un sobreviviente también.

@rpascoep

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Ricardo Pascoe