Chapultepec: ¿comisión u omisión?

Chapultepec: ¿comisión u omisión?

Foto: Internet

En las últimas semanas el parque capitalino conocido genéricamente como el Bosque de Chapultepec, en sus diferentes secciones, ha estado bajo ataque. Diversas acciones, provenientes de distintas ópticas e intereses económicos, han llamado la atención por las propuestas que, aparentemente, cuentan con la anuencia de la autoridad capitalina, ya sea por comisión u omisión.

La experiencia de la Ciudad de México es que la transformación de áreas verdes en comercial significa el cambio del uso de suelo, y tiene un efecto replicante como ondas de tsunami en otras zonas aledañas. Cuando se inicia una dinámica expansiva desarrollista-urbanística hacia el Bosque de Chapultepec, no nos debe de sorprender que se dé,  simultáneamente, en varios frentes y ubicaciones.

La colocación de una rueda de la fortuna junto al Museo de Arte Moderno, sobre el Circuito Interior, es otro paso en el proceso de infestación del parque de más negocios particulares, en este caso justificado por el GDF ante su necesidad de contar con ingresos adicionales de 8 millones de pesos al año para el mantenimiento del parque que le pagará la empresa holandesa agraciada con el contrato. Adicionalmente habrá “otros espacios de esparcimiento” cuyas características no han sido divulgados, que también entrarán en funcionamiento en marzo de este año.

Otro conflicto, ya histórico, es el abuso por parte de franeleros de la vía pública, cobrando por su ocupación a automovilistas, incluyendo la zona del Circuito Gandhi, en Polanco. Muchos operativos se han hecho para removerlos, mismos que han terminado, invariablemente, en una negociación económica entre franeleros y elementos de la policía. Acaba de haber un operativo hace pocos días que terminará en lo mismo. Los franeleros estarán de regreso.

El caso más llamativo es la ocupación de un espacio de 4,799 metros cuadrados de bosque por parte de la Inmobiliaria Trepi en Montes Apalaches 525, Lomas de Chapultepec, dentro de la Tercera Sección de Chapultepec. El conflicto remonta a 1992 cuando el Presidente de la República expidió un Decreto Expropiatorio, declarando 85 hectáreas de la Tercera Sección como Área de Valor Ambiental. En 1999 Trepi inicio un juicio pidiendo la reversión del Decreto sobre 4,799 metros dentro del área. En 2002 ganó su demanda; en 2007 un juez refrendó la decisión y conminó al GDF entregar el predio a Trepi. En 2012 un juez instó al actuario que le diera posesión del predio a Trepi, lo que ocurrió el 12 de noviembre de ese año. Hubo conflicto en ese momento, incluyendo resistencia de los vecinos a tal acción, y no se pudo concluir la entrega del terreno. Ahora, en 2016, se  entrega el predio a Trepi por parte de la autoridad del DF debido a la resolución del juez. Pero, se le pone una barda al predio hasta que se resuelva sobre qué se puede hacer con el espacio. El gobierno alega que el Plan Parcial de la zona impide la construcción en el predio, pues es área verde exclusivamente.

Lo preocupante del caso es porqué, después de tantos años de litigio, las autoridades son incapaces de ganar el juicio. En tribunales, locales y federales, el GDF pierde todas las batallas. Se pensaría que la Ciudad de México ganaría con la defensa del desarrollo sustentable, especialmente cuando se trata de un área como el Bosque de Chapultepec. Pero destaca la incompetencia oficial, por comisión u omisión.

@rpascoep

 

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