Contrastes azul y oro

Contrastes azul y oro

Foto: Internet

Amigos que gustan del football americano, les damos la más cordial bienvenida a esta su columna PRIMER DOWN.

En esta ocasión les platico que hemos comentado el pasado fin de semana se tiñó totalmente de guinda y blanco, un día antes, el sábado 20, una supuesta peor versión de los regiomontanos se metió a casa de los antes invictos Pumas CU, y se robaron la victoria 13-10, gracias a una memorable exhibición de su defensiva.

Y sí, hurtaron la victoria, con base en robos de balón sobre la ofensiva rival. Los 13 puntos de los Auténticos Tigres fueron consecuencia de 2 fumbles y una intercepción, y todos en series consecutivas.

Fue una verdadera batalla de pesos pesados. Esa es la esencia de estos equipos: el tamaño. Ambas líneas ofensivas son aplanadoras. Ambos esquemas de ataque se basan en la rotación de sus corredores, y ambas defensivas poseen frontales listos para solventar problemas de mínimo 100 kilogramos cada uno.

De los 23 puntos anotados entre los dos equipos, 16 vinieron resultado de robos de las defensivas. En la primera serie ofensiva del encuentro, los Tigres fueron los que perdieron la posesión. Ya metidos en la yarda 37 de los Pumas, Víctor Cruz (17) pitcheó la bola pero terminó en el suelo. La defensiva de los del pedregal se abalanzó sobre el ovoide e iniciaron con excelente posición.

Después de anotar en los primeros cinco minutos del encuentro, no volvió a moverse el marcador hasta que faltaban 7 segundos para el descanso.

Ese tipo de partido en el que cada yarda se pelea con toda la fuerza que se tenga. Ese tipo en el que los castigadores no son los corredores, de ningún bando. Los que propinan el dolor son figuras como Mario Cañas (94), Francisco Espinoza (98), Brandon Pérez(50), Diego Pareyón (31) del lado de los unamitas, y por los regiomontanos, personajes defensivos como Javier Montes (98),Víctor Sánchez (41) y Enrique Zepeda (54) eran los quebrantadores de las esperanzas de producción ofensiva rival.

Tres de tres. De tres series ofensivas, tres series que la defensa de los Tigres provocó un robo de balón. Y no, no son errores. Son aciertos, jugadas extraordinarias de la defensiva.

En un encuentro que se está dejando todo en las trincheras, donde el juego aéreo no puede prevalecer, dónde el reloj avanza muy rápido, son las defensivas las que hacen este tipo de jugadas para mover el curso de la marea. Los Auténticos posiblemente no hubieran anotado en todo el encuentro si no es por su defensiva. 

Por supuesto, la defensiva de Auténticos definió el encuentro. Los equipos especiales bloquearon el intento de gol de campo. Juan Daniel Lara (90) penetró al centro de la línea y puso su mano sobre el balón para que se saliera de su trayectoria y la patada del zurdo fuera mala, erigiendo a los norteños como victoriosos 13-10.

Para aquellos que sabían qué esperar, se les cumplió la expectativa: dos peleadores de la talla más prominente, dos equipos que su fórmula es correr, correr, correr, correr, cansar, doblegar, aniquilar. Dos equipos que sabían que a las defensivas de enfrente no les iba a pasar eso, doblegarse, y dos defensivas que entonces sabían que tenían que forzar la jugada grande.

La defensiva de Auténticos lo hizo. Los 13 puntos en el marcador de la Autónoma de Nuevo Léon no hubieran sido posibles sin los tres robos de balón en un plazo de 6 jugadas para empezar el tercer cuarto.

No fueron errores mentales, ni “conservadurismo”, ni supuesta tibieza de los staffs de coacheo. Fue jugar con lo que mejor sabes hacer, y jugar contra lo que esperas que te van a hacer. Ambos equipos sabían eso: pegar, y ser pegado. El que pegue más fuerte, saldrá victorioso. Y no, pegar más fuerte no significa jugársela en cuarta para anotar.

Sí, esa supuesta peor versión de Tigres que algunos en septiembre ya declaraban inaceptable. Esa supuesta peor versión rompió la racha de Pumas de 13 partidos sin perder dentro de acciones de ONEFA, y les quitó el invicto en la presente temporada.

Hoy, regresan al segundo lugar de la tabla, momentáneamente recibiendo un partido de semifinal, y con sólo el enfrentamiento contra las Águilas UACH restante en su calendario.

Están de regreso, aunque un juego perdido realmente no signifique que se hayan ido.

 Agradezco su atención a la presente colaboración, y los espero con sus comentarios, en la próxima ocasión de esta su columna PRIMER DOWN…hasta entonces.

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Primer Down

Pablo Velasco Venegas