Gasolinazo y comienzo de 2017

Gasolinazo y comienzo de 2017

Foto: Internet

12-01-2017

El año 2017 se torna complicado en materia económica. Los fundamentales de la economía se están viendo quebrantados, amenazando la estabilidad que tanto ha presumido el gobierno.

En días pasados la compañía de automóviles Ford, anunció que dejaría de invertir 1,600 MDD en nuestro país. Los mercados no se hicieron esperar golpeando a la ya depreciada moneda mexicana. Esto por las amenazas de Trump, quien ha manifestado su deseo a otras compañías de que pondrá elevados impuestos a todos aquellos que inviertan en nuestro país para mandar productos a Estados Unidos.

Las expectativas de inflación del Banco de México ya están siendo superadas por el Índice Nacional de Precios al Consumidor. En diciembre el INEGI reportó una inflación de 3.36% y la tendencia es que se mantenga al alza.

El encarecimiento de dólar, o abaratamiento del peso, ha caracterizado estos once días que lleva el 2017. La noticia de Ford hizo que nuestra moneda tocará un nuevo máximo histórico, superando los 22 pesos por dólar en ventanillas bancarias. En lo que va del año ya son 8 máximos históricos. Durante la primera conferencia de prensa de Trump como presidente electo, el peso se deprecio hasta 28 centavos en cosa de minutos.

Por si esto no fuera poco el gobierno de Peña Nieto anunció un aumento en el precio de los combustibles. En medio de un ambiente de desabasto y escasez en muchos estados de la república, se anuncia un aumento que va de 15 a 20%. El gobierno argumentó que el subsidio a las gasolinas es insostenible para las finanzas públicas. El gobierno decidió agradarle a las calificadoras internacionales antes que a la sociedad mexicana.

Y es que el gasolinazo es una medida antipopular que no gustó a la ciudadanía. Desde el primer día del 2017 se han dado manifestaciones en contra de esta decisión. Desde tomas de casetas en las carreteras, manifestaciones en diversos estados y la capital del país, hasta saqueos a tiendas departamentales. Todo causa de del enojo de la sociedad y de un distanciamiento de la clase política y los gobernados.

Y es que sin duda este aumento se verá reflejado en mayores costos en la cadena de producción y, por consecuencia, al consumidor final. El precio de la gasolina ha aumentado 47% en lo que va del sexenio y la inflación acumulada se encuentra en 14.3%. El precio del dólar y ahora el de los energéticos están presionando a aumentar las tasas de interés para mantener las expectativas de inflación, situación que se ve complicada.

Y es que más allá de los costos, el aumento en los combustibles fue ‘la gota que derramo el vaso’ para muchos mexicanos por parte del gobierno. El aumento se siente como que nos están pasando la factura de los altos lujos y excesos de la clase política, de una mala administración de nuestros recursos y de la elevada corrupción e impunidad que existe en México.

La sociedad entiende que su presidente les miente, que no es quien toma las decisiones difíciles y que no vela por los intereses del pueblo mexicano. EPN si mintió. Mintió porque en 2016 la gasolina bajo su precio en 3%, argumentando que era parte de las bondades de la Reforma Energética, cuando hoy deslinda a dicha reforma argumentando un alza en los precios internacionales del petróleo.

El mensaje del presidente y la “amplia explicación” que dio acerca del tema se entendió como una burla hacia la sociedad. La gente quiere que los políticos dejen de tener lujos y altos sueldos a costa de nuestros impuestos. Que el dinero que gastan sea utilizado para otras cosas, aunque este sea significativamente menor a las necesidades de los problemas que nos aquejan.

El Gobierno de la República no pudo encontrar peor momento para lanzar este anuncio. El nivel de popularidad del presidente se encuentra por los suelos, solo cerca de 20% de los mexicanos lo aprueban y sin duda este porcentaje disminuirá drásticamente. Hay un ambiente de rechazo al partido gobernante, cabe recordar que el pasado año perdió la mayoría de las elecciones estatales en juego.

Sin duda la situación, tanto interna como externa, se mira compleja para este inicio de año. Las decisiones tomadas son causa del abandono de una política energética, de una falta de planeación a largo plazo y de la utilización de los recursos con fines electorales.

El mapa político va tomando una nueva forma después de este anuncio y tendrá implicaciones importantes para las elecciones de este año (Coahuila, Nayarit y Estado de México) y las presidenciales en el 2018. Esto lo platicaremos más adelante.

@ovalle_omar

Notas Relacionadas

Otra perspectiva

Omar Ovalle

Especialista en Economía y Finanzas