La peor pesadilla

La peor pesadilla

Foto: Internet

10-11-2016

En contra de todos los pronósticos, el día martes Donald Trump ganó la presidencia de Estados Unidos. Nadie fue capaz de anticipar este resultado. Analistas políticos, encuestadoras, columnistas y todos aquellos que hablamos del tema, la gran mayoría nos equivocamos acerca de los resultados de la elección.

En lo personal, escuche a muy pocas personas, tal vez dos, afirmar que Trump iba a ganar. Con poca seriedad se tomaba esta afirmación. Ya sea por casualidad, suerte o una visión más amplia, tuvieron razón.

El martes por la noche, al irse confirmando la victoria del republicano, los mercados empezaban a dar señalas de preocupación; el peso se deprecio más de 10% en cuestión de unas horas llegando a un nuevo máximo histórico de 20.74 pesos por dólar y con este la mayoría de las divisas, las Bolsas de Valores alrededor del mundo empezaron a caer, los inversionistas se refugiaron en el dólar y el oro elevando su precio y el petróleo volvió a perder en las cotizaciones.

La señal de los mercados fue tan solo una muestra de la incertidumbre que genera este personaje. Un personaje impresentable, intolerante e iracundo que ha mantenido su discurso en un tono populista ofreciendo soluciones simples a problemas muy complejos.

Son muchas las razones del por qué los estadounidenses eligieron a Trump como su presidente, sin embargo, la pregunta que todos nos hacemos en este momento es ¿qué sigue?

En el terreno económico es imposible predecir qué pasará exactamente. La reacción de los mercados es un aviso de la incertidumbre que veremos en los próximos días y meses, aún falta saber hasta donde será capaz de cumplir todo lo que dijo en campaña. Lo cierto es que la jornada del día de hoy (miércoles) en los mercados fue mucho menos agresiva de lo que se esperaba. Aun así, tendremos presiones inflacionarias por el elevado precio del dólar y BANXICO podría verse obligado a elevar las tasas de interés antes de terminar el año, lo cual aumentaría el costo del financiamiento, poniendo en foco rojo la deuda del Gobierno Federal.

Para el cierre de este año se empiezan a complicar las cosas y para el 2017 todo queda en una incógnita, no solo por lo que pueda hacer Trump, sino por la alta volatilidad financiera que existirá en el corto plazo y a la cual estamos totalmente expuestos. Desafortunadamente, no es posible descartar un escenario de recesión para el próximo año.

Por otro lado, en el terreno político, la elección de Trump abre muchas preguntas. El Brexit, el No a la paz en Colombia, el surgimiento de movimientos populistas alrededor del mundo, entre otras cosas, abre la posibilidad de una nueva reconfiguración política y una nueva relación con la sociedad. 

Estos sucesos no han pasado por casualidad, podemos ver dos cosas muy claras: un anhelo hacia un pasado próspero y de bonaza y un rechazo a un sistema establecido en un status quo para una pequeña minoría de la población.

Es hora de que la globalización, el comercio internacional y los avances tecnológicos estén al alcance de todos y que sus beneficios sean tangibles para toda la población y no sólo para quienes son los dueños del dinero. La sociedad está mandando un mensaje que quiere un cambio y de no encontrarlo está dispuesta a correr los riesgos con personajes impresentables como Trump.

El sistema político y económico actual ha sembrado el terreno para que los populistas ofrezcan las soluciones mágicas que terminan trayendo peores consecuencias. Cerrados en un mediocre crecimiento económico mundial y una relativa estabilidad, se olvidaron de los males que ellos mismos han creado.

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Omar Ovalle

Especialista en Economía y Finanzas