¿Son anticonceptivos factor de riesgo para la aparición de ciertos tipos de cáncer?

¿Son anticonceptivos factor de riesgo para la aparición de ciertos tipos de cáncer?

Foto: Internet

14-03-2019

Si no para todas, al menos sí para la mayoría de las mujeres, la concepción es uno de los objetivos más importantes de su vida. Sin embargo como es un asunto estrictamente personal o de pareja, resulta indispensable su planeación, a fin de que el embarazo se presente cuando realmente se desee y no que ocurra por accidente; de ahí que el uso de algún método anticonceptivo juego un papel preponderante.

En antaño –con un criterio sumamente machista por cierto- se tenía la idea de que la mujer debía estar sólo para tener hijos y los que “Dios quisiera”; lo que dio pie para que se tuvieran de 6 a 8 hijos cuando menos, pero al paso del tiempo como parte de una política poblacional se implementaron los métodos anticonceptivos. Así, al correr de los años ahora son millones de mujeres en todo el mundo que echan mano de ellos. Los anticonceptivos hormonales fueron diseñados para administrarse a mujeres sanas. La píldora representó una revolución en anticoncepción y en la historia farmacéutica. A pesar de las muchas mujeres que la toman, siguen existiendo controversias.

En México, según datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica de 2009, el 72.5 por ciento de las mujeres entre 15 y 49 años usa anticonceptivos, correspondiendo 51 por ciento a los métodos irreversibles, de ellas o sus parejas (obturación tubárica bilateral y vasectomía), el 14 por ciento anticoncepción hormonal y el 28 por ciento a métodos no hormonales (incluyendo DIU, preservativos masculinos y femeninos y diafragma).

Los motivos para no querer un embarazado van: desde no desearlo por no tener una pareja estable o simplemente no tenerla, hasta querer tener primero una realización personal (terminar una carrera y una economía estable) o no tener la edad, ni estar preparada para una responsabilidad de ese tipo.

El caso es que el uso generalizado de los anticonceptivos hormonales ha propiciado desde hace ya varias décadas la aparición de muchos mitos a su alrededor, siendo uno de los principales el relacionado con la aparición de ciertos tipos de cáncer (mama, ovario y endometrio). Diversas investigaciones serias han podido demostrar que el uso de anticonceptivos hormonales no representa un factor de riesgo para desarrollar cáncer de ovario, mama y tiroides; y que por el contrario contribuyen a resolver problemas de infertilidad y regularización del ciclo menstrual en las adolescentes, además de evitar un embazado no deseado en este sector de la población.    

Pese a los mitos en cuando a los anticonceptivos orales se ha demostrado en diversos estudios que no aumenta el riesgo de cáncer en general, y sí ayudan a reducir el riesgo relativo del cáncer de ovario, dependiendo del tiempo de uso, además de ofrecer una protección de 20 a 50 por ciento; mientras que en las menores de 20 años con factor de riesgo, este desaparece posteriormente a los diez años de suspensión, aclaró Miguel Ángel López Valle, onco ginecólogo.

“Existen muchos mitos en cuanto a que algunas hormonas pudieran tener relación con cáncer ginecológico, básicamente tres: mama, ovario y endometrio; sin embargo la conclusión de diversos estudios internacionales en cuanto a anticoncepción es que el uso de anticonceptivos no aumenta el riesgo de cáncer de ovario, ni endometrio, incluso la información es contundente en cuanto a que disminuye este tipo de neoplasia, hablando en concreto de mama que es donde en algún momento se generó controversia por las dosis hormonales que se usaban anteriormente –antes de 1985- donde se mencionaba que pudiera haber un incremento en el riesgo entre el cáncer de mama y la anticoncepción. Actualmente no existe información contundente en la se pueda asegurar que este tipo de tumor maligno, incluso en población que se ha estudiado de muy alto riesgo (básicamente mama) no hay información de que el uso de anticonceptivos incremente el número de casos de este tipo de cáncer.

En entrevista con Hablemos de cáncer….sin miedo, en el marco de la presentación de una nueva opción en Anticoncepción Oral Combinada (AOC), en la que Asofarma promueve el Empoderamiento y Bienestar Femenino, el experto detalló que en el caso del cáncer de mama, en algunos estudios se observó que el uso de anticonceptivos orales no incrementa el riesgo, ni influyen en la duración o edad de inicio. Uno de los nuevos hallazgos de los AOC es que gracias a su capacidad de regularizar el ciclo menstrual de 28 días, se están usando para problemas de infertilidad.

En el caso del cáncer de endometrio, que antes se presentaba con mayor incidencia en mujeres menopausiaticas, ahora se está presentando en mujeres jóvenes en forma mucho más agresiva, quizá porque el pensar más en la enfermedad como una posibilidad lo buscamos más, y otra que tiene que ver con el estilo de vida como la obesidad; la obesidad sigue siendo un factor de riesgo para cáncer oncológicos, y que en el caso del endometrio juega un papel muy importante, porque la obesidad hace factores hiperestrogénicos, es decir, estimula constantemente el útero haciendo ciclos anovulatorios. No tener un ciclo ovulatorio normal aumenta el riesgo de desarrollar este tipo de tumor maligno, haciendo que las mujeres se embarazan menos; el embarazarse tardíamente aumenta también el riesgo.

Más allá de los mitos que existen alrededor de la anticoncepción y su relación con el cáncer, lo que tenemos que entender –en este caso las mujeres- es que somos nosotras las únicas responsables de nuestra salud, por lo que de entrada debemos conocer nuestro cuerpo  y cómo funciona, así como realizarnos un chequeo médico cuando menos una vez al año. Aunque parezca increíble existen personas que tienen más de 20  años sin acudir al médico, bajo el argumento de que puedan decirle “algo malo” en cuanto a su salud, cuando un diagnóstico oportuno no sólo en cáncer, sino en cualquier enfermedad puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte.

De ahí que en la medida que tomemos cartas en el asunto y nos informemos sobre cualquier tipo de tema de salud en fuentes oficiales y confiables como las organizaciones Mundial y Panamericana de la Salud (OMS/OPS) quedarán atrás los mitos y miedos que nos impiden actuar a tiempo; tiempo en el caso de cáncer, es vida.  

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Irene Licona