María Conesa, la vedette, que admiraron siete Presidentes

María Conesa, la vedette, que admiraron siete Presidentes

Foto: Internet

07-01-2016

María Conesa, llegó a México en 1901 con una compañía de niños actores que interpretaban las zarzuelas en boga, debutando en el Teatro Principal y haciendo un pequeño papel en La verbena de la Paloma. 

El 1 de noviembre de 1907 se presentó en el Teatro Albisu de La Habana, Cuba, con La gatita blanca, consiguiendo un éxito arrollador. 

La Gatita blanca, sería el mote de por vida. No cantaba gran cosa, pero su picardía en y sus bailes de letras sugerentes que motivaban el hambre sexual reprimida en las butacas: los cuplés con doble y hasta tercer sentido la hicieron adorada.

Se consagró en noviembre de 1907, como gran tiple cómica en los públicos de Barcelona y La Habana, presentándose en el teatro Principal con su creación: La gatita blanca. 

Fue una gran defensora de los indigentes; fue la estrella de todos los teatros de la capital seguida por el público masculino que gozaba de sus atrevidas picardías para la época.

En plena efervescencia revolucionaria, María Conesa siguió dando funciones, decía: “A mí las balas me respetan”. Los combatientes asistían carabina en mano a verla. Afuera del teatro tronaban los disparos; adentro los aplausos. 

Durante las celebraciones del Centenario de la Independencia de México, Porfirio Díaz y su esposa tenían programado asistir a varios teatros de la capital; el Presidente Llegó con su esposa donde actuaba la Diva, ésta se presentó vestida con un traje de china poblana que tenía bordada un águila, la cual sólo podía usarse en la bandera. Después del acto María Conesa se acercó a la Primera Dana y le regaló un abanico. 

Al día siguiente, en lugar de reprenderla, Porfirio Díaz y su esposa enviaron a la diva un obsequio, una foto del matrimonio firmada por Porfirio Díaz. 

María Conesa se casó con Manuel Sanz, de familia de abolengo capitalino, de quien muy joven y para escándalo de la época se embarazó y había parido estando soltera. Al Sr. Sanz le decían “El Sr. Conesa”, quien harto de y los asedios amorosos de los admiradores de su mujer, se divorció de ella. 

Fue amiga personal de los presidentes Porfirio Díaz, Francisco I. Madero, Plutarco Elías Calles, Pascual Ortiz Rubio, Venustiano Carranza y de Manuel Ávila Camacho. Ella declaró: “Ni con Villa, ni con Zapata, ni con Calles, ni siquiera con Maximino Ávila Camacho me hubiera casado.” 

El músico Agustín Lara quedó tan impresionado al conocerla que le compuso dos temas: el shotis “La guapa” y “Monísima Mujer”. Una corte de galanes rodeaba a la tiple valenciana. Wikkipedia y Universidad Metropolitana de Azcapotazalco.

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Arturo Rios