La lección francesa

La lección francesa

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26-04-2017

Por Dr. Luis David Fernández Araya

Con Francia nos une la historia, más allá de los dos conflictos bélicos que hemos tenido, el primero conocido como la “guerra de los pasteles” allá en 1838, originada bajo el pretexto de un problema con un pastelero francés de nombre Remontel y quien con apoyo del barón Deffaudis, embajador de Francia en México, señaló que algunos oficiales de Antonio López de Santa Anna, “el quince uñas” se había comido varios pasteles con un valor de 60 mil pesos y se habían ido sin pagarle. El segundo en la presidencia del Benito Juárez ante decisión de suspender los pagos de la deuda externa en 1861, y que derivó en aquella conocida batalla en Puebla donde las armas nacionales “se vistieron de gloria”.

Hoy nuestra relación está más allá de estos conflictos, nos une el debate ideológico que están desarrollando en ese país de occidente, la discusión entre la globalización y el nacionalismo. Como es sabido los resultados de la elección del pasado domingo obliga a realizar una segunda vuelta, al no obtener por parte de ninguno de los 11 candidatos más de la mitad de votos. Se volverán a ver las caras el 7 de mayo, pero esta vez sólo será entre dos candidatos, Marine Le Pen quien representa a la extrema derecha y Emmanuel Macron, un joven de 39 años que lleva consigo la bandera liberal.

Ambos son polos opuestos, Le Pen propone entre otras cosas políticas en contra de la globalización, la salida de la Unión Europea cuya acción han nombrado como el “Frexit”, mayores impuestos al comercio exterior y por supuesto medidas que limitarían la inmigración. Macron ha señalado como su plataforma política el fortalecimiento de la integración con los países de Europa, reducción de impuestos y hasta una menor intervención gubernamental. Lo que significa que Francia nos muestra el debate que se está dando en el mundo, por un lado el populismo visto en las acciones de Venezuela o los Estados Unidos y por otro, Holanda y Austria donde en las últimas elecciones triunfaron políticos a favor de Europa, aunque con un estrecho margen.
El peso de Francia en la geopolítica no es menor, es un jugador relevante en la Unión Europea, su salida sería la antesala de la caída de este conglomerado de países, por ello, muchos de los propios contendientes y que habían gobernado Francia se están uniendo a Macron, como es el presidente saliente Hollande, quien pertenece a los partidos tradicionales pero reconoce el peligro que significa para su país y todo Europa la llegada del populismo.

Eso es lo que deberíamos estar aprendiendo en nuestro país, como hacer un frente serio ante el riesgo del populismo, pero no sólo partidario, sino con respuestas a la gente, porque el mejor alimento a favor de las ideas populistas es la falta de resultados y un entendible hartazgo de la sociedad. Por eso vemos voces populistas que están haciendo lo que mejor saben hacer, jugar con el cansancio, recoger heridos, descontentos, y donde paradójicamente desde trincheras institucionales y sin darse cuenta se han convertido en promotores del populismo, han fungido como catapulta de estos personajes, por eso la revisión debe ser profunda partiendo de lo que se ha dejado de hacer, porque eso no es más que alimentar a las aves de carroña que están ávidas de errores, no importa el costo.
 
@luisdavfer

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