Niños “polleros”: la otra cara de la industria del tráfico de migrantes

  • Niños “polleros”: la otra cara de la industria del tráfico de migrantes

    Foto: Internet

Fuente: 
Portal "The Exodo"
05-03-2018

 

“José” un adolescente de 14 años oriundo de Nogales conducía una camioneta tipo Dodge Caravan rumbo a Tucson, Arizona el pasado 21 de febrero. Agentes de la Boder Patrol  vieron pasar el vehículo color gris, cuyo conductor apenas se percibía por su baja estatura. Eso les despertó sospechas.

De inmediato iniciaron una persecución. “José” aceleró a más de 100 millas por hora. Finalmente salió de la carretera para buscar escapar. Un viejo  mezquite se le atravesó y terminó por estrellarse. Todo ello en la zona este de Nogales, Arizona

El niño “pollero” aún trato de escapar a pie. Fue detenido de inmediato. En la camioneta había 12 migrantes mexicanos, cuyas edades oscilaban de los 15 a los 45 años. Todos fueron arrestados por violaciones a las leyes de inmigración.

 

También te puede interesar: Hombre buscado por el FBI es atrapado por la PGR

 

En el caso de “José” de nacionalidad estadunidense y origen mexicano fue fichado con un cargo de delito mayor por huir agentes federales  y será enjuiciado en el condado Santa Cruz. No es un caso aislado pues de acuerdo con una investigación del diario “Washington Post” el 78 por ciento de los “polleros” o “coyotes” que cruzan migrantes sin documentos a través de la frontera entre México y Estados Unidos tienen menos de 18 años.

La Coordinadora Regional de la Oficina de Washington para Latinoamérica (WOLA), Maureen Meyer, expuso que se calcula que existen al menos 800 niños en la frontera entre los dos países que son obligados a trabajar en el tráfico de personas e incluso de drogas.

Algunos han sido detenidos hasta en una decena de ocasiones y deportados a México, por lo que se requiere un programa especial para protegerlos mediante visas y no regresarlos con las bandas que los obligan a participar en estos delitos. Estos menores de edad son conocidos como “niños de circuito”, apuntó.

El vocero de la Patrulla Fronteriza en la zona de El Paso, Texas, Ramiro Cordero, ha denunciado que los  “niños polleros” no es un fenómeno nuevo porque existen desde hace décadas, pero actualmente se ha incrementado su número y su diversificación a otros delitos.

Informó que en el año fiscal de 2017 se detuvo a 36 niños polleros en esa zona y argumentó que los bandas de traficantes utilizan menores porque son de baja estatura para esconderse, más rápidos que los adultos y en caso de ser detenidos enfrentan menos cargos en Estados Unidos.

Rafael tiene 16 años y es un consumado “pollerito” que conoce los recovecos, cañadas y peligros del desierto de Arizona. Lo ha cruzado 23 veces guiando a grupos de más de 10 migrantes y ha logrado vencer el calor, el cansancio, el hambre, a la Border Patrol y hasta los grupos criminales que secuestran a los indocumentados.

“Resulta que soy guía. Yo paso gente para el otro lado, voy, la dejo y ya me regreso solo”, relató en un reportaje difundido por “Excélsior Televisión”.

Rafael es un niño pollero intentando  burlar, una y otra vez, el cerco de acero de 4.6 kilómetros de largo reconstruido hace cinco años en los límites de Nogales, Sonora, con Nogales, Arizona.

He llevado de diez hasta 16 personas. Cruzamos por puro desierto, nos tiran por el kilómetro 112 para pasarnos del otro lado por un ranchito. A mí me pagan 150 por cabeza, 150 dólares”, revela.

El investigador y académico de la Universidad de Baja California, José Ascensión Moreno Mena, indicó que los “polleritos” o “menores de circuito” involucra a niños de entre 14 y 17 años para involucrarlos en el trasiego personas y droga a Estados Unidos.

Lamentó que este grave fenómeno sea minimizado por el gobierno mexicano y estatales, ya que no sólo son utilizados para el tráfico de personas o drogas, sino también como “carnada” para que la Border Patrol los detenga, mientras grupos del crimen organizado pasa grandes cantidades de droga al vecino país.

Dijo que de acuerdo a una investigación de la Universidad de Baja California, el  100 por ciento de los niños “polleros” son mexicanos, generalmente hijos de personas que llegaron a las ciudades del norte en busca de trabajar en Estados Unidos, pero que al final no lo consiguieron o fueron deportados, por lo que optaron por quedarse en la frontera.

 

 

Notas Relacionadas

Rusia 2018