En distrito federal, cada año, se pierden 6 mil árboles: ccc

Fuente: 
Javier Briseño
26-07-2015

Max Correa Hernández, Secretario General de la Central Campesina Cardenista, dijo que a pesar de los esfuerzos realizados para lograr el equilibrio entre las variables de población y medio ambiente, el crecimiento de las urbes ha repercutido de manera negativa en la conservación de recursos naturales como los árboles y suelos, tal es el caso del Distrito Federal donde cada año se pierden entre cinco y seis mil árboles.

Hizo notar que durante las últimas décadas en México se ha afectado considerablemente a los sistemas ambientales y los bosques en el país han sufrido extensas alteraciones debido a la huella de la deforestación en un tiempo corto.

Ante ello, el dirigente de la CCC propuso al Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, impulsar campañas permanentes de reforestación y de información, a efecto de crear conciencia en la sociedad, sobre la importancia de la preservación de los árboles y de los suelos. 

En entrevista, Max Correa Hernández, alertó sobre la urbanización la cual se ha convertido, con el 3.5%, en el principal factor de la pérdida de la función productiva de los suelos, que es uno de los tipos de la degradación física de los suelos. 

El no hacerlo, advirtió, provocará que los beneficios que se obtienen del uso suelo, principalmente los agrícolas y ganaderos, cada vez se vean reducidos, lo que significa que las posibilidades de obtención de alimentos por la agricultura y ganadería, se reducirán.

También provocará, que sus funciones esenciales en el ciclo del agua tiendan a desaparecer y con ello, por un lado se limite la recarga de los acuíferos y por otro, no se contribuya a retener el agua de las lluvias torrenciales que generan inundaciones.

Ante lo expuesto, señala el dirigente de la Central Campesina Cardenista, se tiene que generar una política de Estado para la conservación y restauración de suelos, la cual debe garantizar continuidad en el mediano y largo plazo de las acciones públicas necesarias para que los usuarios, en lo individual y colectivamente, apliquen las medidas de conservación y restauración de suelos.

Se requiere esta política de Estado para lograr la acción concertada y coordinada de los tres órdenes de gobierno, así como de las dependencias y entidades públicas que los conforman, en especial las que tengan facultades y obligaciones en materia de conservación de bosques y restauración de suelos.

Urge, además, frenar la deforestación, pues de acuerdo con reportes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en el país se pierden anualmente 155 mil hectáreas de árboles.

Remarcó que la gente debe entender que las condiciones de la vegetación en México cambiarán cuando se deje de ver a las plantas como un simple objeto y sean consideradas seres vivos.

De ahí que, afirmó, la actuación de instituciones educativas resulte fundamental para entender la importancia de cuidarlas, pues proporcionan alimento, medicina y oxígeno, regulan la temperatura, además de evitar la erosión e inundaciones, entre otros beneficios.