"Nuestra venganza es ser felices", la intimidad de la resistencia

  • "Nuestra venganza es ser felices", la intimidad de la resistencia

    Foto: Luis Enrique Flores

  • "Nuestra venganza es ser felices", la intimidad de la resistencia

    Foto: Luis Enrique Flores

Con la intención de de vincular la vida privada con la vida política de México, a través de un recorrido histórico de una generación que busca hacer visible la participación de las mujeres en la política, se presenta en corta temporada la puesta en escena "Nuestra venganza es ser felices" en el Centro Cultural Carretera 45.

Se trata de un montaje interdisciplinario que conjuga el contexto social y político contemporáneo de nuestro país con la vida de tres mujeres nacidas en las décadas de los 80 y 90 del siglo pasado, quienes, mediante la evocación de recuerdos felices de la infancia, reflexionan, en primer lugar, cómo ciertos hechos nacionales, como el fraude electoral de 1988, han afectado su destino y, por otro lado, se explora el papel activo de las mujeres en diferentes movimientos sociales como "Yo soy 132".

En entrevista para México Nueva Era, Karen Condés, Directora de esta obra, comentó que el proyecto partió "de un laboratorio escénico haciendo primero un análisis del discurso político a través de los años que tenemos de vida como generación. Entonces hicimos un recorrido por los años de nuestra vida y qué eventos importantes ocurrieron en la política en México. Luego buscamos relacionar eso con nuestras vidas privadas, cómo eso afectó al interior de nuestra casa".

 

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Y esto lo hacen utilizando el espacio escénico como un rincón del primer hogar: la cocina, el patio, el jardín o la recámara, y el recuerdo de los años maravillosos de la infancia juega un papel determinante como un elemento que define su futuro y su vocación artística como una forma  de activismo social.

"Justo la premisa feminista 'lo personal es político', tiene que ver con que a partir de lo íntimo podemos hacer el análisis del contexto político en que vivimos, independientemente de que te interese o no la política, de que seas feminista o no, es importante visibilizar cómo la política está en la casa, está en todos lados y todo el tiempo y nos afecta nos interese o no nos interese", comentó la también actriz de este montaje.

Como ejemplo, Karen Condés mencionó que "con las reformas ya no tenemos derecho a la jubilación; muchos privilegios que otras generaciones tuvieron y que no dependió de nosotras, fueron decisiones políticas que se tomaron en nuestra infancia o nuestra adolescencia. Ya, posteriormente, participamos en ciertos movimientos políticos, pero otros ya se habían establecido y nosotras sufrimos la consecuencia de ello".

Así, el espectador observa cómo lo social y político ha afectado la vida de estas tres mujeres en específico, pero también intuimos que es la de todos, pues nadie se salva de lo que somos, ni del lugar en el que estamos.
"Son detalles que parecieran velados, que están por debajo del agua, que son subtextos muy difíciles de leer, pero que están presentes en nuestra historia queramos o no", aseguró Karen Condés.

Hasta el mismo presidente, Enrique Peña Nieto, a quien traen a colación a esta puesta en escena de una manera paródica-virtual, escapa de sus circunstancias, cuya infancia lo ha definido, como cuando se le pregunta (de manera hipotética) por qué es así (¿de transa?), a lo que responde que porque así lo vivió en casa.

Y más allá de esta socarronería presidencial, "Nuestra venganza es ser felices", hace hincapié en el papel de la mujer en los movimientos sociales, pero desde una óptica de resistencia.

"Una cosa que nos parecía bastante importante era construir un discurso escénico que no fuera revictimizante; ¿cómo podríamos hablar de la violencia hacia las mujeres sin mostrarlas siendo golpeadas, siendo asesinadas? Más bien queremos mostrar la resistencia política de las mujeres, como la otra cara de la moneda donde no saliéramos deprimidas, al contrario, se trata de visibilizar que en toda la historia de este país hemos resistido, desde la Revolución Mexicana, hasta la vida diaria en nuestras casas".

Es aquí donde la felicidad entra como un acto de rebeldía y resistencia, pues "es una postura ante la incertidumbre, la violencia, porque pareciera que la alegría también está cooptada. Pareciera que si eres consciente políticamente, entonces no eres feliz, y eso es lo que aleja a mucha gente de la consciencia política, porque dice, yo a sí estoy tranquilo, no quiero que me vengan a contar porque no quiero estar triste. Entonces, también es una manera de reivindicarnos, sabemos qué es lo que pasa, y eso no tendría por qué robarnos la felicidad, y eso no significa que ignoremos el problema, que nos alejemos o que no participemos, significa que aprendamos a gestionar nuestros afectos, nuestra salud, nuestras emociones. Es una invitación a que la gente se acerque, a que las mujeres participen de la política, que sepan que su felicidad no se las puede robar nadie", afirmó la directora del montaje.

Aseguró que todavía quedan muchas batallas por librar en esta lucha del activismo de las mujeres en la vida social de México, y una de ellas es hacer un rescate de archivo de la participación femenina en las luchas sociales, donde los hombres tienen mayor protagonismo en los registros.

"Está muy velada la participación de las mujeres en la política excepto cuando se trata de los derechos por la mujer, o sea, si hablamos del movimiento feminista o de las marchas por los derechos de la mujer, hay mujeres, pero si hablamos de los movimientos "132", "Ayotzinapa", las huelgas y todos los demás movimientos, siempre hay un protagonismo mucho mayor de hombres; no en la práctica, sino en los registros, en los archivos. Entonces para nosotras fue muy revelador encontrar que hay que rescatar los archivos de la participación política en los movimientos que no necesariamente tuvieron relación con los derechos de las mujeres, porque las mujeres no solo participan políticamente cuando luchan por sus derechos, sino que participan activamente desde la Revolución Mexicana  y todos los movimientos en adelante y es importante que las nuevas generaciones tengan esos referentes de mujeres luchando". 

Con dramaturgia de Diana Reséndiz, "Nuestra venganza es ser felices" estará en el Centro Cultural Carretera 45 hasta el 25 de abril con funciones los miércoles a las 20:30 horas y en los meses de agosto y septiembre tendrá temporada en el Foro el Cubo, también los miércoles a las 20:00 horas. Actúan Patricia Rodríguez, Julieta Cano y la propia Karen Condés.
 

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