"Aloha love" o ¿en el mar la vida es más sabrosa?

  • "Aloha love" o ¿en el mar la vida es más sabrosa?

    Foto: Cortesía | MNE

¿Qué tanto conoces a esa persona a quien llamas el amor de tu vida? ¿Mucho, poco o nada? ¿Si tuvieras la oportunidad de conocer la respuesta, antes de unirte 'para toda la vida' con ese amor, la buscarías?

Estas y otras interrogantes son las que se plantean en la puesta en escena "Aloha love" que inicia una nueva temporada en La Teatrería, y que nos cuenta la anécdota de una pareja a punto de contraer matrimonio, la cual emprende un viaje a una isla solitaria en Hawai para conocerse mejor, antes del gran acontecimiento.

 

También te puede interesar: "El elegido", la mano que mató a Trotsky

 

Nunca piensas en la inmortalidad del cangrejo hasta que tienes tiempo de hacerlo, dice una de las líneas de la obra y, parafraseando la idea, podemos decir que pocas veces piensas en las implicaciones del matrimonio hasta que estás en la luna de miel.

Por eso, una de las sugerencias que hace esta joven pareja en esta comedia romántica es que unas vacaciones en solitario (también puede ser irse a vivir una temporada juntos), como pareja, puede servir como una prueba de supervivencia, permitiéndoles no llegar a ciegas a tan importante cita. El riesgo (porque lo hay) es que descubran que no son el uno para el otro.

Entre clichés de bodas, estereotipos de parejas ideales, y reflexiones sobre el significado del amor romántico, Adriana Montes de Oca y Marcos Radosh, actores de este montaje, nos llevarán de la mano (como si camináramos con ellos en la playa) a través de sus momentos de felicidad y desgracia; de diversión y aburrimiento; reencuentros y rupturas, siempre con un toque de comedia para evitar el melodrama.

Una boda íntima, en la playa, con un cuarteto de cuerdas amenizando, invitados suficientes, bocadillos y poco alcohól es el ideal de ella. Mientras que para él, la gran boda tiene que ser la parranda a todo volumen, con los excesos en alimentos y bebidas, así como los invitados que más puedan caber, son los clichés que escuchamos de estos jóvenes a punto de matrimonio.

De la misma forma, ambos describen el ideal de pareja con la que quieren unir su vida para siempre y, como espectadores, nos damos cuenta que ninguno cumple con los estándares de cada cual. 

Ella encaja en el cliché de niña romántica, idealista, existencialista y vegana; él en el de un hombre común, simple y práctico. Hasta el sexo entre ellos da pena de lo rutinario que ya parece y eso que aún no se casan. Claro, el espectador se pregunta: si son tan diferentes ¿qué carajos hacen juntos?

En un ataque de furia y desesperación, gracias al aislamiento voluntario, lejos del Facebook, la pareja se desnuda y habla a calzón quitado, exhibiendo los temores y frustraciones que ambos sienten ante el compromiso que tienen en puerta, y en ese momento nos damos cuenta que no tienen nada, que la aparente felicidad de la que creían gozar sólo era una carcasa para cubrir, precisamente, eso de lo que se están despojando: el miedo.

La pregunta, ahora es si estas vacaciones cumplieron con el objetivo, si esta pareja sobrevivirá a lo que realmente siente el uno por el otro y cada quien de sí mismo. 

La obra, entonces, resulta ser un entretenimiento divertido y reflexivo acerca del noviazgo y el matrimonio que, sobretodo, gustará a quienes están a punto de casarse; puede servir como opción para una despedida de solteros.

El plus, la música en vivo por parte José Luis Fuchs quien le da el ambiente exacto a las situaciones, sea con los suaves arpegios del ukulele o con la estridencia de la guitarra eléctrica.
Bajo la dirección de Paloma Mozo "Aloha love", se presenta en La Teatrería, en la colonia Roma, todos los miércoles, hasta el 21 de mayo.
 

Notas Relacionadas