"La camarista", la ausencia que no termina

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La película que abrirá la 66 Muestra Internacional de Cine de la Cineteca, es "La camarista", ópera prima de la mexicana Lila Avilés que, tras su paso por diversos festivales, verá su estreno en este tradicional festín cinematográfico que inicia este viernes 12 de abril.

La cinta nos cuenta la historia de Evelia, "Eve", pa los cuates, una mujer que trabaja como camarista en un hotel de lujo de la Ciudad de México, con una jornada laboral absorbente que le impide pasar tiempo (ojo, no estamos diciendo más tiempo, simplemente tiempo) con su hijo pequeño, el cual permanece ausente en la pantalla, no así en la mente de la mujer.

Los hechos se desarrollan por completo dentro de las instalaciones del hotel, pero los espacios a los que nos lleva la directora son aquellos que están ocultos a los ojos de los huéspedes: el cuarto de lavado; el cuarto donde se guardan las toallas, los jabones y champús; el cuarto de los enseres de limpieza; el comedor, baño y ascensor de empleados; y cuando se muestran las habitaciones es porque están sucias y desordenadas y Eve tiene que limpiarlas.

 

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Lila Avilés condensa el tiempo en este filme y aunque tenemos la noción de que éste pasa, nunca sabemos el día ni la hora exacta y sólo la poca luz exterior que llega a colarse cuando se abren las cortinas de algún cuarto nos da la sensación de que puede ser de mañana, tarde o noche, pero nunca lo sabemos con precisión, porque el tiempo esta suspendido para Eve, quien debe estar disponible a la hora que el cliente y su supervisora lo indiquen.

La directora también nos encierra en este microcosmos y nos obliga a caminar a lado de Eve por todos estos espacios ya descritos y a conocer a los dos tipos de personajes con los que se relaciona Eve, los huéspedes que, en su mayoría, la ignoran o les da lo mismo su presencia por su condición de empleada, y sus compañeros de trabajo, quienes, por momentos, le brindan ratos de alegría que hacen llevadera la dura jornada laboral.

A pesar de esto, como dijera Lila Avilés, la película habla de la ausencia, porque entendemos que el motor de Eve para soportar la invisibilidad de ese trabajo es su hijo, el cual, como ya dijimos, permanece ausente y solo es evocado por la protagonista cuando puede llamar por teléfono a la persona que lo cuida y se lo comunica, siempre con la promesa de llegar temprano a casa y poder estar con él, promesa que se rompe constantemente porque en el trabajo, en cualquier momento, puede surgir algo imprevisto.

La ausencia de Eve, también tiene que ver con la de las oportunidades de una vida distinta a la que le tocó, cosa que se refleja en los detalles de algunos artículos de los huéspedes que le dan curiosidad a la joven y, de cierta forma, le provocan el anhelo de poder hacer otra cosa; o la aspiración a un puesto mejor dentro del hotel como un reconocimiento a su desempeño, así como la ausencia de una vida sexual plena que por más que las apariencias lo oculten, la mirada lo revela.

Pero Eve no se conforma con ver, anhelar o imaginar, pues, a pesar de que lo menos que le sobra es tiempo, todavía se exige más y aprovecha las clases que ofrece la empresa para poder graduarse en sus estudios y así subir en la escala laboral. En el terreno amoroso, toma la iniciativa para acercarse al compañero de trabajo que le gusta.

Al final, sólo el tiempo dirá si el esfuerzo de Eve será recompensado y, en caso contrario, la esperanza de esta mujer no se verá perdida, pues siempre existe otra salida para hacerse presente.

La virtud de este filme es que le da voz a un sector de nuestra sociedad que preferimos mantener invisible, muchas veces, por comodidad de nuestra conciencia, en donde es más fácil hacer como que no existen ciertos trabajos que son necesarios, pero que nosotros no estamos dispuestos a realizar.

Precisamente, para no incomodar conciencias, Lila Avilés se aleja del maniqueísmo y la denuncia explícita y se centra en la intimidad del personaje de Eve, para encerrarnos y asfixiarnos en la situación y así discurrir la crítica y hacer visible y permanente lo que el sistema quiere mantener oculto.

No se la pierdan.

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