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"Coco", el respeto por la tradición

  • "Coco", el respeto por la tradición

    Foto: Internet

De entrada, hay que agradecer a los estudios Disney-Pixar que se hayan tomado la molestia de viajar a diversos poblados de México durante cinco años como parte de la investigación para su película "Coco", ya que eso impidió una visión reduccionista y estereotipada que suele ser la regla en las producciones gringas al hablar de nuestro país y algún aspecto de nuestra cultura.

Y vaya que fue un reto el que se aventaron pues abordaron ni más ni menos que una de las celebraciones de más arraigo y complejidad de nuestra cultura: el Día de Muertos, declarada Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2003, la cual si bien es cierto sólo sirvió de pretexto para contar una historia familiar, la misma se apega a la esencia de la festividad, fascinante, pero poco comprendida por la mirada extranjera que en la mayoría de las veces la ve como un producto turístico y no como lo que es.

Ya casi por todos conocido (gracias al descomunal despliegue publicitario), el argumento de "Coco" versa en la historia de un niño que tiene el sueño de convertirse en un músico afamado, como su ídolo Ernesto de la Cruz, una mezcla de Pedro Infante y Jorge Negrete, pero que le resulta difícil siquiera pensarlo por la animadversión que existe en su familia por la música y los músicos.

 

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Para logra su sueño, este niño llamado Miguel emprenderá un viaje al inframundo, el viaje del héroe, para encontrar sus raíces y descubrir quién es, pero sobre todo saber quién es su familia a la cual no conoce como ésta tampoco lo conoce a él y de esta manera descubrir que, claro, es importante realizar tus sueños, pero que esto no tiene importancia si no están tus seres queridos a tu lado.

La película se divide en dos partes. Una muy vertiginosa que nos introduce en la historia del personaje y el contexto de la mencionada fiesta de muertos, donde se explica a groso modo en qué consiste esta y sus significados; es donde encontramos el mayor número de referencias a nuestra cultura que son tratadas de una forma apegada a la realidad, es decir, Pixar cede unos minutos de su estilo para contextualizar y dar paso a los que sabe hacer: fabular historias que resultan entrañables para el público.

Así, encontramos referencias al matriarcado del Itsmo de Tehuantepec, así como el gusto por la música en muchas de las regiones del país como un elemento festivo de cualquier celebración y, sobre todo, la importancia de la familia como elemento unificador y de identidad que, sin duda, se está perdiendo en los núcleos urbanos y que, afortunadamente, se conservan en las zonas rurales.

También miramos en el personaje del perro que acompaña a Miguel, intencionalmente llamado Dante, referencias a la mitología prehispánica, donde la figura del perro xoloitzcuintle era la guía de los muertos en su viaje al Mictlan, de echo se les enterraban junto a las personas para que las ayudaran a llegar a la tierra de los descarnados. 

En la segunda parte es donde se da rienda suelta a la aventura Pixar: la fantasía y la emotividad se conjugan para entregar un filme que sin llegar a ser una obra maestra es mucho más de lo que podríamos esperar, si tomamos como referencia a películas similares como la serie de "Las Leyendas", donde, a pesar de ser un producto mexicano, le dan un tratamiento poco serio a nuestras leyendas que también son parte de nuestro imaginario colectivo.

Y no estamos siendo malinchistas ni mucho menos, pero es triste que Ánima Estudios trate de manera ligera, incoherente e incluso inverosimil leyendas como La Llorona o el Charro Negro y tenga que venir una producción extranjera a hablar de una tradición que nosotros mismos deberíamos abordar en el cine, pero que no hemos hecho, al menos desde el formato de la animación.

No es la intención desviarnos del tema, pero creemos que era necesario contextualizar la película dentro de nuestra incipiente filmografía animada.

Regresando a "Coco", decíamos que en su segunda parte ya es más una película de manufactura Pixar que un producto dedicado a lo mexicano, pues, a final de cuentas, no es esa la intención de Disney, sino entregar una historia universal que pueda redituarles en todos los países a los que llega. Por supuesto que es un riesgo, pero sentimos que si no ha de ser el "boom" esperado fuera de los públicos latinoamericanos, sí logrará colocarse como una de las películas emblemáticas de Pixar Studios.

Tampoco queremos decir que en esta segunda parte se haga a un lado lo mexicano, pero aquí ya regresamos al aspecto un tanto folclórico que encontramos en otras producciones similares. 

El colorido extremo, los gritos del mariachi, los personajes icónicos como Cantinflas, el Santo y Frida Kahlo para atrapar a los públicos extranjeros, además de los seres mágicos como los alebrijes son utilizados para adornar la escala de valores humanos como la lealtad, la amistad, compromiso, tenacidad, compañerismo y el amor por la familia que encontramos en las películas de Pixar.

Otro punto que puede considerarse de carácter universal es la alegoría que se hace del mundo de los vivos y de los muertos, sobre todo el puente que se tiende entre ambos para que los difuntos crucen al otro lado durante la celebración mortuoria. Un referencia a lo que sucede entre México y los Estados Unidos, donde el presidente estadounidense, Donald Trump quiere construir muros para impedir el paso a los "indeseables", en lugar de levantar puentes que en estos tiempos son tan necesarios.

Aunque un poco predecible, la película tiene una vuelta de tuerca que a más de uno sorprende logrando amarrar el sentido filial que se pretende en toda la película.

Más que seguir disertando sobre "Coco", es preferible que cada quien vaya y juzgue por sus propios ojos. A nuestro juicio, el filme cumple con México, en el entendido de que es un producto extranjero con una mirada que al menos intenta comprender el asunto que está tratando. 

Como producto universal, tenemos nuestras reservas de que vaya a tener éxito con públicos que desconocen la tradición de la que se está hablando, pues, para estos espectadores puede ser insuficiente lo que la película explica sobre la tradición del Día de Muertos, pero al mismo tiempo, puede ser un una oportunidad para que se interesen en le tema. 

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