Especiales

"La cabaña", el sermón filmado

  • "La cabaña", el sermón filmado

    Foto: Internet

¡Híjole¡ ¿Cómo empezar?...

Está bien que estamos en plena Semana Santa y que reflexionar acerca del perdón y la resignación sean tópicos que lleguen a mover algo en nuestro ser, pero de esto a chutarnos un discurso "orientador" y, en ocasiones, impositivo como el que se destila en el filme "La cabaña", del director Stuart Hazeldine, es, demasiado, por decir lo menos.

 

También te puede interesar: Estrenarán documental el archivo de la magia de Gabriel García Márquez

 

Pero eso pasa por ir a ciegas a una película, ahora sí que teniendo fe de una publicidad maniquea, en donde aparece una buena actriz (Octavia Spencer) y un actor de aventuras (Sam Worthington) metido a drama que, sí, mea culpa, nos agarró en un momento de flaqueza; la carne es débil.

La trama, si es que se le puede llamar así, también es tramposona. Se trata de un padre, que no de una familia integral, que en un viaje al bosque extravían a su hija, quien, lamentablemente es asesinada por un hombre que se supone también vive en el bosque.

Esta pérdida será el hilo conductor para que el discurso cristiano propagandístico haga su trabajo en el protagonista y, por extensión, en el público que está viendo la historia. 

Misteriosamente, este hombre recibe una carta indicándole que debe ir a una cabaña para encontrar las respuestas que aliviarán su dolor. Lo hace y en dicho lugar se topa con algo que podría equipararse al paraíso, ya que de la nieve (oscuridad) se pasa a un paisaje cálido, de flores y mucho verde (luz), como si en un abrir y cerrar de ojos se pasara del invierno a la primavera. Una escena totalmente de perogrullo, pero en fin.

En ese lugar lo espera la Santísima Trinidad: Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, claro, en forma humana. Octavia Spencer es Dios, eso sí, comprensiva y bondadosa, para nada divertida como Morgan Freeman en "Todopoderoso" (Estados Unidos, 2003).

Entonces como si de una receta se tratara, la película se enfoca en regresar al camino de la fe a esta alma perdida que se pregunta por qué le pasó esta tragedia, precisamente a él, que no le hace daño a nadie. (Lo mismo podrían preguntarse miles de víctimas de las guerras y del crimen organizado).

Además, el filme se centra en este padre de familia, como si la esposa no hubiera sentido el dolor de perder un hijo y no sintiera rabia contra Dios y contra el mundo por la tragedia.

Basada en el bestseller de William Paul Young, del cual se dice se han vendido más de 22 mil copias, "La cabaña", más que una película es una retaila de interpretaciones de los valores cristianos; porque, narrativamente hablando, como un producto fílmico está muy por debajo de lo que debería ser. Es como un sermón filmado.

Lo que incomoda (aparte de su exagerada duración para no contarnos casi nada) es este punto de querer ostentar la razón de la vida, esta postura entre regañona y simplificada de ese cristianismo conservador que, en mi opinión, en vez de allegarse adeptos, los aleja. 

Una película con estas características, o denuncia, o sugiere, pero no impone una sola visión (respetable, por supuesto) de cómo deben ser las cosas, de cómo debemos afrontar los problemas, porque soluciones y caminos para llegar a un mismo punto, hay muchos.

Sin duda la película tiene su público objetivo, con un perfil específico, quienes sin duda saldrán satisfechos de lo que vieron en pantalla. Pero si usted es de los que no les abre la puerta a los Testigos de Jehová o no le gustan las charlas de religión, mejor evítese la pena y busque otra película. Una opción que pensamos fue la de "Los Pitufos 3", quien sabe si hubiera sido peor o mejor.

Si en estos días santos quiere explorar otra visión de lo religioso y la humanidad, la película indicada es "La última tentación de Cristo", de Martin Scorsese (Estados Unidos-Canadá, 1988), la cual, a pesar de los años, sigue siendo un referente, al igual que la novela en que está basada, del escritor Nikos Kazantzakis, que sin ser uno de los llamados bestseller, es estupendo texto.

Notas Relacionadas