Pequeño comercio se siente inseguro en la CDMX

  • Pequeño comercio se siente inseguro en la CDMX

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Durante 2017, 8 de cada 10 empresarios del sector de las micro, pequeñas y medianas empresas de la capital del país, sufrieron en su persona, familiares o círculo cercano, algún evento relacionado con la delincuencia, incrementando la tendencia que en 2016 era 7 de cada 10.

Para 2017, el principal acto delictivo fue el robo, seguido por el pandillerismo, la extorsión, cobro de piso, secuestro exprés, el robo hormiga y las amenazas como los delitos recurrentes; también impactaron las violaciones, asaltos, secuestros y asesinatos.

Para revertir la situación, la ciudad no puede darse el lujo de esperar un cambio de gobierno, la actuación debe darse aquí y ahora, con acciones conjuntas entre autoridades y sociedad en estrecha relación. En ese sentido, es que hacemos el llamado:

 

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Lo anterior sustentado en el sondeo de la Cámara de Comercio Servicios y Turismo en Pequeño de la Ciudad de México, presenta los resultados de su sondeo de opinión sobre la percepción de seguridad en los pequeños comercios de la Ciudad de México, realizado a finales de 2017, a 302 dueños y encargados de negocios, hombres y mujeres mayores de 18 años.

Por ello exigieron a  las autoridades de la Ciudad de México y del orden Federal, para que redoblen los operativos de seguridad, se refuerce la presencia de policías en las zonas comerciales urbanas y se establezcan operativos intensivos de inteligencia que desactiven e inhiban las prácticas de cobro de piso, amenazas y extorsión a empresarios y negocios, para fomentar un ambiente de seguridad y cercanía con la autoridad.

Además se debe fortalecer a todos los cuerpos policiacos de la ciudad, fomentando el desarrollo de policías con visión de investigación, con conocimientos de derecho penal, atención de derechos humanos y verdaderos planes de protección laboral, acordes al sacrificio y servicio que brindan a la ciudadanía.

También reforzar el sistema y marco jurídico, promoviendo las adecuaciones necesarias para evitar que el sistema continúe siendo laxo y flexible con los delincuentes. Fortalecerse a los Ministerios Públicos mediante capacitación, la creación de filtros de calidad para mejorar la atención y el nivel de respuesta a la ciudadanía en conjunto con efectivos policiacos capacitados en investigación criminal para la atención de los casos que reciben los Ministerio Público.

En tanto que a los empresarios y ciudadanos, el llamado es a recobrar el valor cívico y de participación a través de la denuncia ante los Ministerios Públicos; reportar ante las autoridades los hechos delictivos y prevenir e inhibir mediante medidas de seguridad con la familia, el negocio, y el trabajo.

Lo anterior se deriva del sondeo ya citado en donde se detalla que de los eventos delictivos, 60 por ciento de los entrevistados reportan que se usó fuerza excesiva para someter a las víctimas, así como golpes y amenazas. En el 40 por ciento de los casos se utilizó un arma, ya sea de fuego o arma blanca para intimidar.

Sobre la atención de las emergencias relacionadas con delitos por parte de las autoridades, 3 de cada 10 denunció; de ellos, solamente 1 de cada 10 indica que la atención fue adecuada. Por otro lado, 7 de cada 10 no denunciaron, principalmente por desconfianza en las autoridades, amenaza de los delincuentes, por desánimo, miedo y para no perder el tiempo, pues consideran la autoridad no los atendería.

De los que denunciaron, 36 por ciento indicaron que no recibieron atención policiaca, mientras que 63 por ciento si fue atendido; sin embargo, para más de la mitad de ellos, la atención no fue de inmediato.

Sobre la reparación del daño o resolución, 29 por ciento indicaron que si fue satisfactorio, un 27 por ciento indicó que aún no concluye el proceso; mientras que otro 24 por ciento, asegura no haber logrado la reparación y un 20 por ciento ya no dio seguimiento al caso.

En ese sentido, al preguntar sí se tenía confianza en el sistema de justicia, el 54 por ciento de los entrevistados dijo confiar en él, mientras 46 por ciento no confía en la justicia impartida por las instituciones de la ciudad.

De acuerdo a los entrevistados, la mayor percepción en el sector comercial y prestadores de servicios en la Ciudad de México, es de inseguridad, con el 58 por ciento de los empresarios que lo ven así; mientras el 42 por ciento indicó que se siente seguro.

Los lugares en que los entrevistados consideran existe mayor riesgo de sufrir un acto delictivo en la Ciudad de México, de acuerdo al sondeo, son las calles solas, avenidas, los cajeros automáticos, la Central de Abastos y los momentos en que se va a surtir el negocio; actividad que es considerada de riesgo, por lo vulnerable que se encuentra el comerciante al realizar transacciones de compra y venta de gran volumen con proveedores y al realizar operaciones en los bancos. En cuanto al transporte público, son los microbuses los que representan mayor riesgo para los entrevistados, le sigue el metrobús, los taxis y el estar atorado en el tráfico.

De acuerdo al sondeo de opinión; durante 2017 y de acuerdo a la percepción de los entrevistados, entre las 9 de la mañana y el medio día, se dan la mayoría de los actos delictivos en los negocios micro, pequeños y medianos en la Ciudad de México; mientras que los sábados, lunes y viernes son los días de mayor incidencia de delitos. Este último dato, se relaciona con los días de mayor presencia de consumidores y días de pago, como son viernes y sábado, mientras que los lunes, por ser días más relajados, se toma a los comercios menos prevenidos, distraídos o con menos personal y con los consumidores más vulnerables.

Los entrevistados, estiman invertir un promedio de 9,931 pesos para implementar un sistema de seguridad en sus negocios, como rejas, cámara de vídeo, alarma, entre otros. El gasto mensual puede ir desde los 1,200 pesos como mínimo, hasta los 24,000 pesos para el pago de sistemas complejos de alarmas, circuito cerrado y personal de seguridad.

Se estima, que 40 por ciento de los negocios escala MIPYME, cuenta con algún sistema o dispositivo de seguridad de distinto tipo y tamaño, que van desde descargar la aplicación de la Secretaría de Seguridad Pública hasta sistemas complejos.

 En el último par de años, se han incremento los actos delictivos en todos los rubros de la actividad cotidiana, gestando un ambiente de zozobra en la ciudadanía; que se siente vulnerable de ser afectada en su propiedad y su integridad física. Los negocios que anteriormente eran espacio para convivir tranquilamente, como restaurantes, cafeterías, bares y otros similares; ahora están en la antesala de generar una estigmatización en la que pueden ser considerados como lugares de riesgo, donde es factible ser víctima de los delincuentes.

Sumado a ello, el riesgo de ser asaltado en el transporte público, el auto, las calles, el banco o en el hogar, podrán contribuir a generar un ambiente que desalienta la convivencia social y la movilidad de los capitalinos y visitantes.

Por su lado, los empresarios, profesionistas, emprendedores y dueños de negocios familiares, ven amenazada su actividad y su tranquilidad, por un aumento de delitos y de acciones de amenaza que merman su confianza, haciendo vulnerable no sólo al sector; sino a los trabajadores, a las familias que dependen de esos empleos y en consecuencia a la sociedad.

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