Para todo mal, un tamal en la XXVII Feria del Tamal

  • Para todo mal, un tamal en la XXVII Feria del Tamal

    Foto: Luis Enrique Flores

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    Foto: Luis Enrique Flores

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La tradición mexicana de comer tamales el día 2 de febrero, tiene que ver con la celebración del Día de la Candelaria que, por un lado, conmemora el ritual católico de la presentación del Niño Jesús y los cuarenta días de purificación de la Virgen María, y por otro, se festeja la llegada del ciclo agrícola de las culturas prehispánicas.

Con el objetivo de mantener viva esta tradición y fomentar la gastronomía mexicana y latinoamericana, se realiza la XXVII Edición de la Feria del Tamal en el Museo Nacional de Culturas Populares del 29 de enero al 3 de febrero del 2019.

Más de cincuenta expositores procedentes de 13 estados de la República Mexicana como Oaxaca, Guanajuato, Chiapas, Michoacán, Tabasco, Veracruz, Estado de México, Hidalgo, Puebla, la Ciudad de México, entre otros, además de seis países latinoamericanos como Venezuela, Colombia, El Salvador, Honduras, Guatemala y Nicaragua, ofrecen lo más representativo de su cocina a través de este alimento de maíz conocido como tamal.

 

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Durante la inauguración de este festival de los sabores y aromas tradicionales, Luis Castrejón, representante de la Dirección General de Culturas Populares Indígenas y Urbanas de la Secretaría de Cultura federal, mencionó que la Feria del Tamal "constituye una muestra de la vasta diversidad cultural en materia de cocina tradicional".

Señaló que celebrar a través de la comida es un elemento de suma importancia para la vida cotidiana de una sociedad, ya que, en este caso, se da una cohesión ancestral que todavía sigue vigente.

Indicó que la cocina tradicional "refleja la parte constitutiva de las regiones del país, sobre todo con esos sabores que tienen relación con lo ancestral y con el ritual, no en vano que existe en este marco una festividad como la Candelaria que tiene que ver con toda esta relación del hombre y la naturaleza".

También, durante el acto inaugural, la cocinera tradicional oaxaqueña, María Pérez, habló de la importancia de esta tradición, ya que les permite presentar y preservar las recetas de las abuelas que se transmiten de generación en generación.

"Traemos la gastronomía de nuestros antepasados como el tejate, bebida de maíz y cacao que se sirve en bodas y bautizos. Como cocineras tradicionales, realizamos todo el proceso de principio a fin, desde la cosecha de los productos que nos da la madre tierra como el maíz y el frijol, hasta su molido en metate y la elaboración", aseguró la señora María.

Gerardo Murillo, cocinero tradicional del estado de Tabasco, destacó el orgullo de poder representar la gastronomía mexicana a través de este producto donde se manifiestan los usos y costumbres de los pueblos.
"Esto es la identidad de un país. Rescatemos nuestra identidad, nuestras raíces, la cultura del maíz, la semilla sagrada, base de la alimentación de las culturas mesoamericanas", dijo.

Por su parte, en nombre de los países invitados a esta feria, María Caña, de Venezuela, agradeció la oportunidad de poder presentar sus productos en este marco excepcional, ya que "estas iniciativas son las que hacen falta para poder compartir y conocer las culturas de la región".

Hay tamales de rajas, de verde, de mole y de dulce

De salsa verde, de mole, de cilantro con queso, de frijoles con chorizo, de rajas con queso, de carne de cerdo, de durazno, de queso con zarzamora, de fresa con pasas, de chocolate y los exóticos como el tamal gigante de la Huasteca, el zacahuil, o el de moda, de pejelagarto, son sólo algunas de las sabrosas variedades que se pueden encontrar en esta feria.

Por supuesto que no pueden faltar las bebidas tradicionales para acompañar este manjar tradicional,  como el llamado "Atole de novia"  que se prepara con leche, piloncillo y cacao; los atoles de guayaba, de maracuya, de pinole o de amaranto; el café de olla o las aguas frescas de horchata y jamaica, entre otras.

De forma paralela a la Feria del Tamal, se presenta en la Sala Cristina Payán la muestra "Candelaria", conformada por una selección de piezas pertenecientes al acervo del museo, elaboradas con totomoxtle, la hoja seca del maíz que ha servido a los artesanos para elaborar distintos productos, como bolsas, canastas y muñecos, además de ser el envoltorio del tamal.

La XXVII Feria del Tamal estará hasta el 3 de febrero en las instalaciones del Museo Nacional de Culturas Populares, en Coyoacán, Ciudad de México, en un horario de 10:00 a 20:00 horas.
 

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