Concluye jornada Cultural de Día de Muertos

  • Concluye jornada Cultural de Día de Muertos

    Foto: Cortesía | MNE

La Jornada Cultural de Día de Muertos, organizada por el Museo Nacional de Culturas Populares y la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas de la Secretaría de Cultura, que inició el 24 de octubre, con la presentación de la obra de teatro y títeres La triste historia de Dagoberto y otros relatos de espanto.

El encuentro contribuye a la preservación de una de las fiestas más relevantes del calendario de la cultura de México, la celebración del Día de Muertos, reconocida en 2003 como Obra Maestra del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

La triste historia de Dagoberto y otros relatos de espanto estuvo a cargo del grupo Saltapatrás y se escenificó en el Patio Jacarandas del Museo Nacional de Culturas Populares. La puesta combinó música en vivo, títeres y teatro en el que se presentaron historias y leyendas que tienen como hilo conductor el tema del Día de Muertos en México.

 

También te puede interesar: Presentan escenas de guerra y violencia, a través del fotoperiodismo

 

Integrado por Cecilia Pérez Urias y Diego Pérez Barrueta, el grupo Saltapatrás manejó un repertorio conformado por composiciones originales, de ritmos y estética tradicional mexicana, junto a una narrativa teatral y música de diversas regiones del mundo.

Así, el son jarocho se acompañó de instrumentos de cuerda –como la jarana y el contrabajo–, sumándose los sonidos de la flauta, el clarinete, percusiones, así como la participación de seres fantásticos, músicos y actores.

En este espectáculo son varias las historias que se mezclan con son cubano y jarocho, jazz y otros géneros musicales. La fusión de estos géneros junto con la parte visual y narrativa que se desenvuelve en combinación con marionetas, calacas y alebrijes, da como resultado historias como el cuento de Dagoberto, que gira en torno a tres amigos que elaboran un reto para probar su valentía: clavar su nombre en la puerta del panteón más cercano a sus casas en la noche.

Una de las experiencias más significativas de la puesta escénica es que permite que los niños y niñas vivan y sientan la historia que se cuenta a través de la música, de forma tal que experimentan los sentimientos que crean empatía y comunidad con su entorno.

La triste historia de Dagoberto y otros relatos de espanto difunde la cultura y la música mexicanas de una manera contemporánea, retomando elementos de la tradición musical de México y Latinoamérica.

Notas Relacionadas