Museo de Arte en Azúcar México, un dulce lugar para visitar

  • Museo de Arte en Azúcar México, un dulce lugar para visitar

    Foto: Luis Enrique Flores Aguilar

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    Foto: Luis Enrique Flores Aguilar

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"Las cosas amargas hay que pasarlas deprisa, y que pierdan sabor si les pones el azúcar de una canción".

Dulce Chacón

Con el objetivo de dar una probadita del arte en azúcar de la artista Marithé de Alvarado, el Museo de Arte en Azúcar México abrió sus puertas en el 2012 al conmemorarse el 75 aniversario de labor ininterrumpida de esta mexicana que eligió este sencillo y cotidiano producto para para expresar su creatividad y traspasar fronteras con su vasta obra.

 

 

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En entrevista para México Nueva Era, Dulce María de Alvarado, coordinadora de este recinto, mencionó que el visitante podrá encontrar en este museo "alrededor de 100 piezas, entre conjuntos, figuras, alegorías, piezas originales de Marithé que tienen, incluso, cincuenta años de haberse hecho y reproducciones de modelos o de diseños que ella hizo como la famosa Torre Eiffel, que la diseñó en 1937, únicamente en azúcar". 

Desde una sencilla pieza como puede ser un libro del tamaño de un dedo pulgar, hasta una estructura de un pastel de bodas de más de dos metros de alto, pasando por hermosas figuras femeninas de época retratadas al detalle, alegorías de cuentos de hadas, piezas arquitectónicas a escala como la parroquia de Dolores, con todo y su cura Miguel Hidalgo, cuyo barroquismo es imposible de concebir,  o el castillo de Disney que hace la delicia de los niños, la obra de Marithé de Alvarado ha abarcado una gran variedad de temas a lo largo de 80 años de trayectoria.

"Los temas que Marithé ha trabajado son, digamos que universales, tanto arquitectónicos como de costumbres, de anhelos, de profesiones, de piezas populares; de referencias de la cultura universal, de todo tipo, tanto de México como de todo el mundo: pagodas orientales o cuentos; los cuentos infantiles es un tema que a ella le gustó mucho", comentó Dulce María.

Una técnica azucarada

Marithé de Alvarado nació en 1920 y a los 17 años comenzó a trabajar con azúcar gracias a una tía monja que le enseñó a decorar pasteles y, de ahí en adelante, la artista se profesionalizó en su quehacer, convirtiéndola en pionera y maestra de este dulce arte.

"Marithé usa, principalmente, cuatro técnicas que ella reunió de manera autodidacta y que profesionalizó y que son 99 por ciento azúcar. Y tienen un ingrediente o dos que las hacen distintas para distintas aplicaciones", dijo Dulce María de Alvarado. 

Detalló que estas técnicas son el pastillaje; la pasta, que sirve para hacer las figuras y modelar toda clase de objetos; el glas que es muy sencillo de hacer con clara de huevo, azúcar y limón y con él se pueden hace desde un punto hasta una estructura de filigrana; y el fondant que actualmente es muy conocido, pero que Marithé lo viene trabajando como propuesta desde los años 80 del siglo pasado. 

Contrario a lo que pudiera pensarse, al arte en azúcar tiene sus complicaciones y por ende su mérito, como lo comentó la coordinadora del museo:

 "El arte en azúcar es algo que se preserva y que se pueden hacer cosas muy finas y se puede imitar casi todo en azúcar, excepto, por ejemplo, las ramas de los árboles, los espejos y el agua, son de las tres cosas que no se pueden imitar en azúcar, pero en su mayoría, todas las cosas se reproducen en azúcar, de muchos tamaños, de escalas distintas, con armonía y de un tamaño que no rebasen el tamaño natural", en el caso de la obra de Marithé.

Un dulce legado

De acuerdo con Dulce María de Alvarado, el legado de Marithé es único porque "ha reunido una serie de cosas en su carrera; no solamente haber descubierto el azúcar y empezar a crear, sino también a enseñar, a través de sus cursos, de exposiciones, de demostraciones y también de los ocho libros que escribió; hay museos del chocolate o de otro tipo que tienen que ver con la gastronomía, pero creo que Marithé y su obra sí son únicos".

En este sentido, agregó que la obra de la artista "ha influido, no solamente en la pastelería, sino en el arte mundial en el campo del azúcar, en el campo de la escultura, porque ya hay escultores en México que están trabajando en azúcar a partir de las técnicas de Marithé".

Por ello, dijo, la importancia de un espacio como este, creado ex profeso, radica en que se debe difundir la obra de Marithé de Alvarado, para que la gente conozca y se inspire en su trabajo y que no piense que todas estas cosas que ahora están de moda de una manera comercial son del extranjero, sino que nacieron, de algún modo, en México hace 80 años".

El museo está dividido en cinco salas y ocupa la planta baja de lo que todavía es la casa de Marithé de Alvarado y aunque sea un espacio modesto, como lo explicó Dulce María, espera seguir creciendo en un futuro porque todavía hay muchas piezas de la artista que pueden rescatarse o ser reproducidas para su exhibición.

Para poder visitar este recinto que se encuentra en la avenida Cuauhtémoc, número 950, colonia Narvarte, se debe hacer reservación. Para mayores informes consulte las redes sociales del museo.

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